Agentes de la Guardia Civil han detenido a un hombre buscado por estar implicado en un robo a mano armada ocurrido hace tres años.

Un escaneo automático de huellas dactilares identificó al hombre como buscado en relación con el delito cometido en julio de 2013, cuando un hombre entró en un supermercado y apuntó con un arma al cajero, exigiéndole dinero.

La cajera, que notó que el pistolero estaba muy nervioso, reaccionó diciendo que ella no era la cajera y que no podía abrir la caja fuerte porque necesitaba un código que no tenía. El agresor dejó caer el arma al suelo, lo que dio la impresión de ser falsa por el ruido que hizo, tranquilizando a la cajera.

El hombre recuperó inmediatamente el arma, agarró un paquete de pañuelos e intentó abrir la caja fuerte presionando números al azar en el teclado. El gerente de la tienda oyó el ruido y fue a ver qué sucedía, momento en el que el ladrón se dio por vencido y salió corriendo de la tienda.

Al lugar de los hechos acudieron agentes de la Guardia Civil y de la Policía Judicial, que practicaron pruebas forenses, como huellas dactilares y grabaciones de las cámaras de seguridad en las que se pudo apreciar a un hombre de entre 1.70 y 1.75 metros de altura y complexión delgada, posiblemente de nacionalidad española, que ocultaba parcialmente su rostro con una gorra blanca.

Tres años después, gracias al análisis de los datos, la Guardia Civil pudo identificar y detener a un español de 40 años como sospechoso de intento de robo con intimidación.

El Sistema Automatizado de Identificación de Huellas Dactilares es una base de datos de huellas dactilares que contiene más de 216,000 registros y es accesible a los representantes autorizados de 190 países miembros de INTERPOL, lo que permite a los responsables del orden vigilar las entradas e identificar a los sospechosos a través de sus movimientos y registros.