Los comerciantes de los mercados de los miércoles y viernes de La Mata y Torrevieja han asegurado que la falta de presencia policial está fomentando el regreso de los vendedores ambulantes que están acudiendo de nuevo en masa y ocupando espacio en las calles para vender sus productos falsificados.

Dicen que ha habido una serie de incidentes recientemente en los que estos vendedores ambulantes se han enfrentado a comerciantes habituales con intercambio de golpes y, aunque hasta ahora ninguno de los incidentes ha sido particularmente significativo, las confrontaciones sin duda están aumentando y seguramente conducirán a una situación grave en el futuro.

Un portavoz de la policía dijo que durante los meses de verano, particularmente con la situación de seguridad como está en gran parte de Europa, hay muchas otras prioridades que la policía tiene que abordar, por lo que es de esperar una reducción en el número de oficiales que asisten a los mercados.

Sin embargo, la concejala de Mercados, África Celdrán (PSOE), quien afirma contar con el pleno apoyo del alcalde, se reunió con el jefe de la Policía Local la semana pasada, donde exigió refuerzos policiales para los mercados con el fin de frenar estos problemas, así como la venta de productos falsificados. Aseguró que muchos de los intercambios entre comerciantes legales e ilegales hasta ahora han sido solo verbales, pero que, dada la evolución de la situación, no tardará en estallar la violencia.

Le entregó al jefe de policía varias imágenes que evidencian ventas ilegales y sin licencia, proporcionadas por los propios comerciantes, explicando que la mayoría de los vendedores de mantas son de origen senegalés y que agravan la situación colocando sus productos, generalmente camisetas, pantalones cortos, etc., justo al lado de los puestos del mercado que venden ropa legal. Además, violan las normas del mercado al no pagar por el espacio que ocupan, lo que les permite ofrecer sus productos a precios muy reducidos.

Tras la reunión, el jefe de policía afirmó que intentará reforzar la presencia policial en los mercados, pero que la dotación de personal adicional implicará reducciones en otras zonas. Añadió que la dirección del ayuntamiento considera prioritario que la policía mantenga la visibilidad en los paseos marítimos y las playas locales, donde el comercio ilegal es un problema particular durante los meses de verano, y que esta podría ser una de las zonas de las que sus agentes tengan que ser desviados.

Actualmente, 700 comerciantes asisten a ambos mercados, y todos pagan una cuota al ayuntamiento por las parcelas que ocupan. Un comerciante comentó que la situación actual no se ve favorecida por la obligación de trasladarlos al nuevo mercado en el Parque Antonio Soria. Afirman que la propuesta del ayuntamiento no les convence, ya que inevitablemente provocará que un gran número de comerciantes se nieguen a mudarse.