El cadáver de una mujer de 32 años que llevaba más de dos meses desaparecida fue encontrado el miércoles en Torrevieja.
La mujer, de nacionalidad chilena, fue identificada como Johana Bertina Palma González, madre de dos niños de 12 y 5 años, cuya desaparición fue denunciada por primera vez el pasado 13 de junio, hallada por la Guardia Civil precintada en el cuarto de contadores de un piso de la calle Ramón y Cajal.
Tras el hallazgo del cadáver, que se informó se encontraba en avanzado estado de descomposición, la Guardia Civil arrestó al esposo de la mujer como principal sospechoso de su muerte, afirmando que todo apunta a que se trata de un homicidio. Según el portavoz del gobierno local, Juan Carlos Valderrama, posteriormente se informó que el esposo admitió su culpabilidad, alegando que simplemente la empujó durante una acalorada discusión y que al caer se golpeó la cabeza.
En la búsqueda de la mujer, la Guardia Civil había interrogado previamente a muchos de los vecinos del inmueble y tras recibir noticias de un fuerte olor que emanaba de una escalera, decidieron examinarla un poco más de cerca.
Fue entonces cuando descubrieron el cuerpo enterrado en un pequeño nicho bajo la escalera donde se encuentra la caldera. El cuerpo había sido empujado al fondo de la pequeña habitación, donde lo habían cubierto con ladrillos y cemento en un rudimentario intento de sellarlo. Se decía que se encontraba en avanzado estado de descomposición.
La Guardia Civil contó con la colaboración de la Policía Local y de los bomberos de Torrevieja en la retirada del cadáver que posteriormente fue trasladado al Instituto Forense de Alicante donde actualmente se le está practicando la autopsia.
Tras la primera denuncia de la desaparición de Johana, su madre, Rosario González, se trasladó de Chile a Torrevieja para colaborar en la búsqueda. Allí realizó decenas de peticiones en Facebook y sitios web locales para encontrar a su hija. La más reciente fue el sábado pasado, coincidiendo con el segundo mes de la desaparición de Johana. Comentó que recibió poca ayuda de su esposo, John Charlie, de 2 años, LT.
Muchas autoridades de la zona guardaron hasta tres minutos de silencio en memoria de Johana y como protesta contra la violencia de género. En Torrevieja, el alcalde, José Manuel Dolón, acompañó a su madre, así como a varios familiares y amigos, y declaró: «Todos estábamos preocupados durante la desaparición de Johana y, lamentablemente, ha tenido un final triste y dramático».

La muerte de Johana eleva a 29 el número de mujeres asesinadas por violencia de género en España en lo que va de 2016, cuatro mujeres menos que en el mismo periodo del año anterior.













