El Ministerio de Educación ha endurecido las condiciones para la concesión del transporte gratuito al alumnado que reside a menos de tres kilómetros de sus centros educativos. Esta medida es similar a la implementada en Orihuela Costa el año pasado, que se encontró con la oposición de los centros educativos y de los padres.

El año pasado, el Consell dejó en manos de los centros educativos y de los ayuntamientos su propia valoración sobre la concesión de dicho transporte, pero ahora parece que ha cambiado de postura con la decisión de que la regla de los 3 km se aplicará a todos los centros educativos y transportes de toda la autonomía.

El cambio fue presentado la semana pasada por el presidente de la Federación de Padres, Enric Valor, Raúl Alós, y el portavoz de la APA en Torrevieja, Francisco Pacheco. Afirmaron que, según datos preliminares recopilados por los padres, hasta el 75 % del alumnado que pudo utilizar el sistema de autobús gratuito el curso pasado quedará excluido.

Muchos padres que dicen haber contactado a las escuelas para averiguar cómo se tomarán las medidas han dicho que se les negó la información.

A las pocas horas de hacerse público el anuncio varios centros educativos, junto con la Federación de Padres y Madres, lanzaron una denuncia contra el consell al tiempo que solicitaban una reunión con el Ministerio para intentar aclarar la situación antes del inicio, a finales de esta semana, del nuevo curso escolar.

Advierten que, a menos que las nuevas reglas se aclaren absolutamente en el próximo día o dos, habrá un caos absoluto en la ciudad, ya que docenas de niños harán cola para obtener el transporte escolar gratuito el primer día de clases y los monitores se lo negarán.

Dicen que sería una tontería aplicar la regla de los 3 km de forma generalizada, ya que muchos niños que viven dentro de esa distancia, y que ahora deberán caminar para ir a la escuela, no tendrán más opción que caminar por calzadas muy transitadas y por carreteras peligrosas que no tienen aceras adecuadas, poniendo en peligro sus vidas a diario.