Se avecina un accidente en la calle Otelo de Villamartín, que se utiliza como atajo para los conductores entre Villamartín y Playa Flamenca. A pesar de las numerosas solicitudes oficiales recibidas desde 2007 por el presidente de la Asociación de Vecinos, Ron Burks, el Ayuntamiento de Orihuela Costa ha optado por ignorarlas todas. Ron puede demostrar que el Ayuntamiento ha sellado todas sus solicitudes, pero nunca ha recibido respuesta.
"Es una situación absurda", comentó Ron, "y, dentro de poco, habrá un accidente terrible". Las únicas personas que necesitan acceder a la carretera son quienes viven o tienen propiedades vacacionales allí, muchos de los cuales tienen niños y mascotas. La Asociación de Vecinos logró que se redujera el límite de velocidad a 30 km/h y se instalaron señales, pero los conductores ignoran las señales y siguen conduciendo a toda velocidad, a menudo a más del doble del límite.
Esto se ha convertido en una gran preocupación para los residentes permanentes y vacacionales, y se han producido algunos accidentes en la curva cerrada debido al exceso de velocidad. Niños de entre 2 y 15 años visitan la calle con frecuencia durante las vacaciones, y hay mascotas que corren el riesgo de resultar heridas o morir a causa de estos conductores desconsiderados.
“Recibiré con agrado la visita de partidos políticos locales, la Policía Local y miembros del Ayuntamiento para debatir qué se puede hacer para mejorar la seguridad vial”, dijo Ron. “Queremos hacer todo lo posible para evitar una tragedia inminente”.
Por Ron Burks













