Un portavoz del Partido Popular dijo la semana pasada que el velero municipal Pascual Flores, que ha estado amarrado como museo flotante en el Puerto Deportivo de Torrevieja desde finales de la pasada década, podría ser clausurado por la Capitanía Marítima si las autoridades no renuevan su certificado de navegabilidad, que según dicen ha caducado.
Posteriormente el equipo gubernamental no hizo comentarios y aunque el Pascual Flores está “claramente asegurado en el puerto”, no se permite el acceso del público a bordo.
El concejal del PP, Eduardo Gil, explicó que la Sindicatura de Agravios ha solicitado al Ayuntamiento un informe sobre el estado actual del buque con especial atención a sus necesarios certificados de navegabilidad y navegación.
El Pascual Flores es una goleta histórica de tres mástiles, protagonista de la serie de televisión «The Onedin Line». Fue el último velero construido en la playa de Torrevieja a principios del siglo pasado.
Tras finalizar su carrera comercial, pasó a ser de propiedad británica y tenía su base en Dartmouth y posteriormente en Bristol. El barco fue rescatado en Milford Haven y llevado de vuelta a su puerto base, Torrevieja, en un buque de carga pesada, donde, en 2008, fue restaurado con un coste, en la región, de 4 millones de euros.
Fue completamente reacondicionado en el puerto norteafricano de Algeciras el año pasado, con un coste adicional de 18,000 euros. Tras ello, el director de la Fundación Nao Victoria afirmó que el Pascual Flores se encontraba en buen estado y seguía siendo un gran atractivo para los navegantes mediterráneos. Añadió que la intención de la Fundación era mostrarlo a nivel mundial.
Sin embargo, muchos consejeros gubernamentales consideran que, después de gastar más de 5 millones de euros durante los últimos 25 años en lo que es poco más que un "elefante blanco", será totalmente irresponsable continuar con dicha financiación.













