José Durá y José Ruso viajaron la semana pasada a Bruselas como parte de CEPESCA, la delegación de pescadores de Santa Pola que protestan contra la normativa pesquera de la UE.
Dicen que la introducción de una normativa que limite a los barcos pesqueros a un máximo de 250 nasas de crustáceos por cada salida en aguas profundas no es gestionable y llevaría a la quiebra a gran parte de la flota de Santa Pola.
Solicitan que se mantenga la legislación vigente que limita las embarcaciones a 1500 nasas. Afirman que pueden demostrar que, según informes científicos recientes, la población de este pez se encuentra en buen estado a profundidades de entre 140 y 560 metros, por lo que «no es necesario desequilibrar la sostenibilidad socioeconómica de más de cien familias».













