La semana pasada, la Secretaria de Estado de Turismo, Isabel Borrego, asistió a la 37.ª edición de la World Travel Market (WTM), una de las principales ferias turísticas del mundo, celebrada en Londres. Este año, participaron más de 186 países expositores, más de 50,000 profesionales del sector turístico y 3,000 periodistas de todo el mundo.

Acompañada por el embajador español del Reino Unido, Federico Trillo-Figueroa, y la directora general de Turespaña, Marta Blanco, la secretaria de Estado de Turismo visitó la representación española en la feria. En rueda de prensa, subrayó que el Reino Unido mantiene su posición como principal mercado emisor hacia España y, de continuar la tendencia actual, más de 17 millones de turistas británicos visitarán España a finales de 2016, un nuevo récord histórico.

Previamente, Isabel Borrego asistió a un encuentro con destacados agentes del sector turístico británico, a quienes les expuso la situación económica y el estado actual de la industria turística en España.

Anunció la previsión del Gobierno español para 2016 de cerrar con un récord histórico de turistas internacionales, superando los 74 millones, así como excelentes cifras de gasto. También afirmó que el empleo en este sector está mostrando un desempeño particularmente positivo.

En el stand del Patronato de Turismo de la Comunidad Valenciana estuvieron representados de Orihuela, Torrevieja y Guardamar.

Los principales productos de Guardamar demandados por los turistas británicos, además del sol y playa, son el turismo activo y deportivo, el gastronómico-enológico, el birdwatching (observación de aves con un mercado potencial de 1,500,000 británicos) por lo que Guardamar se encuentra en una situación de privilegio al reunir todas estas condiciones con 11 kilómetros de playas, la duna del pinar, la desembocadura del río Segura, epicentro de las zonas húmedas del sur de Alicante y un patrimonio arqueológico, histórico, cultural y gastronómico de primer orden.

Según un portavoz, los principales productos que los turistas británicos demandan en Guardamar, además de mar, sol y playa, son las vacaciones activas y el turismo deportivo, la gastronomía y el vino. Existe también un mercado potencial de más de 1.5 millones de observadores de aves, que el complejo turístico desea captar, así como pinares y dunas, los humedales del sur de Alicante y un patrimonio arqueológico, histórico, cultural y gastronómico de primer orden.

Según el diputado de Turismo, Eduardo Dolón, Orihuela y Torrevieja están trabajando junto al Patronato de Turismo de la Diputación de Alicante en la promoción del turismo de cruceros y el deporte, con especial incidencia una vez más en el golf, con cinco campos de campeonato a las puertas de la ciudad.

Por su parte, la concejala de Turismo de Orihuela, Sofía Álvarez, explicó que ella y el alcalde, Emilio Bascuñana, también pusieron el foco en la historia, los monumentos, las fiestas, la gastronomía y en nuestro poeta más universal, para que la ciudad siga siendo un destino predilecto de los numerosos turoperadores que se dieron cita en este evento.