Por segundo año consecutivo, el Centro de Usos Múltiples de Mojácar abrió sus puertas a la actividad navideña más dulce y esperada del pueblo. Para muchos, la degustación de dulces navideños caseros, acompañados de una taza de chocolate caliente, es una tentación imposible de dejar pasar.

Ese mismo pensamiento pasó por la cabeza de casi trescientos vecinos del pueblo, que no perdieron la oportunidad de degustar los 150 kilos de dulces caseros y los 100 litros de chocolate caliente que 20 cocineros locales habían preparado para la ocasión.

La idea surgió de una iniciativa del Ayuntamiento de Mojácar para preservar el sabor de las recetas tradicionales del pueblo. Los sabores creados por madres y abuelas que hoy en día la gente nunca tiene tiempo de cocinar, pero que sin duda son mucho mejores que las versiones comerciales.

Para Raquel Belmonte, Concejala de Cultura de Mojácar, mantener vivas las tradiciones culinarias de nuestros mayores debería ser una prioridad. «Es una faceta más de nuestro patrimonio cultural, nuestras raíces, nuestra memoria y nuestra forma de vida. La cocina tradicional debe perdurar en las siguientes generaciones como un importante legado de la cultura local».

Con esta idea, las mujeres de Mojácar se pusieron manos a la obra con los ingredientes que les proporcionaba el ayuntamiento, si así lo solicitaban. Turrones, pasteles, mantecados, roscos, rosquillas, mazapanes y una amplia gama de dulces se ofrecían por todo el edificio.

Las diferentes culturas que conviven en Mojácar también estuvieron representadas y, junto a las delicias españolas, se pudieron encontrar delicias típicas rumanas, rusas, francesas o inglesas. Todo se sirvió al estilo tradicional de "buffet libre", acompañado de chocolate caliente para animar la velada.

La parte final de la velada contó con las actuaciones de los grupos de baile de Mojácar, el Coro “Escálamo” y el Grupo Rociero “Embrujo Mojaquero”.