Dos miembros del personal del Hospital Vega Baja, el enfermero Francisco Cámara Hurtado y el anestesiólogo Jhon Díaz Lara, acaban de regresar de Senegal, donde han estado proporcionando recursos médicos y ayuda humanitaria a la población de la localidad de Thiadiaye.

Viajaron como parte de un equipo mucho más grande organizado por la Organización No Gubernamental (ONG) “Azul en Acción”, fundada por un grupo de policías locales de Murcia.

El grupo estuvo formado por diversos profesionales médicos, entre ellos oftalmólogos, enfermeras, auxiliares de enfermería, anestesiólogos, ópticos, administradores, traductores y logísticos, quienes brindaron ayuda en el país durante poco más de dos semanas.

Durante el período, se realizaron 1,527 consultas, además de 297 cirugías, el 95% de las cuales fueron operaciones de cataratas. 795 residentes locales se sometieron a exámenes de la vista y recibieron gafas.

Paco Cámara comentó: «Lo que me impresionó fue lo sencillo que es cambiar la vida de una persona devolviéndole la vista y lo económico que es. En España, realizamos operaciones de cataratas con gran rapidez, mientras que en países como Senegal atendimos a personas ciegas durante más de 20 años con cataratas simples o a niños ciegos nacidos con cataratas congénitas, todas ellas corregidas rápidamente».

Para el Dr. Lara, esta fue su cuarta expedición; las tres anteriores fueron en Kara, Togo. Todas ellas han tenido el mismo objetivo: recuperar la visión o mejorarla en personas con enfermedades oculares fácilmente curables o tratables.

Es muy gratificante porque llevamos a cabo el proyecto cada año y sabemos que los beneficios para quienes tratamos son excepcionales, ya que logramos devolver la vista a la mayoría de las personas que atendemos. Cuando logramos devolver la vista, sobre todo a un niño pequeño, no hay mayor felicidad», dijo el anestesiólogo.

Ambos cooperantes destacaron la falta de recursos, infraestructura y personal calificado, así como la necesidad de ayuda del primer mundo.

Animan a otros profesionales a ofrecer sus servicios en emprendimientos similares pero advierten que son conscientes de dónde van, que verán mucha pobreza, que el trabajo es agotador pero gratificante, que son muchas horas de sacrificio, pero que al final, cuando se consigue ayudar a tantos, realmente vale la pena.