El abogado de José Miguel Zaragoza, jefe de la Policía Local de Santa Pola, ha asegurado en rueda de prensa que la actuación de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF), ha sido totalmente “desproporcionada, porque no se han formulado imputaciones ni se ha facilitado copia de ninguna denuncia a su cliente”.

Zaragoza, junto a otros tres policías y varios empresarios locales de la empresa Redován Almacenes Riera, fue detenido la semana pasada e interrogado en Alicante por un presunto delito de malversación y estafa, en relación con el suministro de uniformes y ropa tanto para la Policía Local como para Protección Civil.

José Pedro González confirmó que su cliente declaró bajo caución, «pero los hechos no se han publicado ni aclarado, porque el caso se encuentra bajo secreto de sumario. Tampoco ha habido acusación alguna y aún desconoce los cargos que se le imputan».

Solo se han hecho declaraciones generales: malversación de fondos públicos, falsificación de documentos públicos y prevaricación, «pero no está claro qué ha hecho para prevaricar, qué documentos ha falsificado ni qué fondos ha malversado. Aún no se ha especificado nada».

El Jefe goza de total libertad, sin que se hayan presentado cargos, por lo que, al desconocer las acusaciones, es imposible determinar nuestra defensa. Hasta que no tenga los cargos en mi poder, no puedo decidir los próximos pasos a seguir.

Agregó que las acciones tomadas por las autoridades son totalmente injustificadas y cualquiera que sea el resultado la reputación de su cliente ya ha sido dañada sin posibilidad de reparación.

Mientras tanto se sabe que Zaragoza ha continuado trabajando con normalidad, junto con otros agentes investigados, mientras que uno se encuentra de baja.