Mientras Orihuela Costa se conforma con uno o dos policías para dar seguridad a sus 30,000 vecinos (ver portada del 10 de julio), el Ayuntamiento ha anunciado que complementará los servicios de seguridad de la ciudad para las fiestas de Moros y Cristianos con un total de 15 agentes del GESC de la Policía Local, la Policía Nacional y 20 voluntarios de Protección Civil.
Durante los ocho días que dura el festival, la concejala de seguridad ciudadana, Mariola Rocamora, afirma que necesita medidas de seguridad adicionales debido a la gran afluencia de visitantes que prevé en la ciudad. Sin embargo, no menciona la situación en la costa ni la gran afluencia de turistas, veraneantes y comerciantes ilegales que se está produciendo al inicio de las vacaciones de verano.
También dijo que toda la música tendrá que ser interrumpida en la ciudad a las 0630:11 durante la semana del festival, mientras que al mismo tiempo enviará a la policía por Orihuela Costa para cerrar algunos bares y restaurantes antes de las XNUMX:XNUMX p.m. en muchos casos.
La concejala ha asegurado que, como cada año, “contamos con la colaboración de la Policía Local, Policía Nacional, Policía Autonómica, Guardia Civil, Bomberos, Cruz Roja y Protección Civil”.
También habrá tres desfibriladores disponibles para garantizar una respuesta rápida en caso de emergencia.
El concejal de Emergencias, Víctor Valverde, afirmó que al finalizar los desfiles y mientras haya gente deambulando por las calles, «tendremos disponible una ambulancia y un vehículo con equipo extintor». En total, el equipo de prevención de emergencias estará compuesto por unas veinte personas.













