Sólo en Orihuela el Ayuntamiento autorizaría la instalación de un parque infantil junto a un vertedero mugriento, plagado de roedores y cucarachas, que se llena a diario de restos de comida y cocina vertidos por desconsiderados restaurantes locales, así como de botellas, latas, cartones y basura doméstica en general que dejan supermercados, bares y viviendas colindantes.

La zona que rodea los contenedores de la Calle Mar es totalmente deplorable y extremadamente insalubre y, a pesar de los esfuerzos del Comité de Limpieza de Cabo Roig, la basura se desborda regularmente a la acera y a la calzada, mucho más allá de la zona ocupada por la insuficiente dotación de contenedores.

Con el calor del verano suele haber un hedor repugnante y, aunque los camiones de basura vacían los contenedores con regularidad, ni la zona ni los contenedores se desinfectan ni se limpian nunca. Permanecen en un estado de suciedad constante, ya que siguen atrayendo plagas, incluso cuando están vacíos de basura.

En situaciones similares que se replican en toda Orihuela Costa, el abandono palpable en lo que antaño fue un bastión de la Costa Blanca Sur corre ahora un serio peligro de crear daños irreparables a la industria turística, ya que el departamento de residuos del ayuntamiento demuestra claramente que no puede hacerle frente.

1 COMENTARIO

  1. Qué vergüenza absoluta. Las calles de Agumarina han empeorado. Me da vergüenza invitar a amigos o familiares allí. ¿Qué pasa con los bares y restaurantes que tienen sus propios contenedores de basura afuera de sus instalaciones en la vía de acceso? Deberían pensarlo dos veces antes de tirar botellas de vidrio y restos de comida maloliente en la calle. La mayoría de los residentes que conozco tiran su basura en los contenedores. No creo que el ayuntamiento haga lo suficiente; las calles deberían lavarse con regularidad. Espero que las cosas mejoren, de lo contrario los visitantes dejarán de venir.