La Guardia Civil ha detenido a doce personas por su implicación en el asesinato de Claudio Lanfranchi, ciudadano italiano de 49 años, procedente de Ardesio, un pequeño pueblo de poco más de 3,000 habitantes en el norte del país, cerca de la frontera con Suiza. Lanfranchi murió asfixiado y golpeado en su domicilio de Playa Aguamarina, en Orihuela Costa, a finales de enero del año pasado. Las detenciones se han llevado a cabo en varios lugares, como Alemania, Francia y Rumanía.

Se entiende que el crimen fue cometido por cuatro hombres encapuchados que lo golpearon, lo robaron y dejaron a una amiga atada y amordazada.

En su declaración a la prensa del jueves por la mañana, el Comandante de la Guardia Civil de Alicante informó de la detención de ocho hombres y cuatro mujeres, procedentes de Kosovo, Rumanía, Bulgaria y España, de entre 23 y 40 años, por el delito, en el que tuvieron diversos grados de implicación. Los cargos incluyen asesinato y robo con violencia e intimidación, todos cometidos en el domicilio de la víctima, en Orihuela Costa.

La Guardia Civil acudió al lugar de los hechos tras una llamada de los vecinos en la madrugada del 25 de enero de 2016. Cuando llegaron a la vivienda encontraron al hombre italiano de 49 años con evidentes signos de haber sufrido una muerte muy violenta.

Encontraron a otra víctima en la casa, una mujer de nacionalidad rumana, que había sido atada y amordazada antes de ser dejada presenciando las palizas y el asesinato. Tras recuperarse, pudo proporcionar a los agentes información sobre los sucesos de la mañana.

Dijo que la pareja dormía en la casa cuando cuatro hombres encapuchados irrumpieron en el dormitorio. Tras inmovilizar al hombre, la obligaron a entrar al comedor mientras le hablaban en italiano y rumano, gritándole repetidamente en italiano a Lanfrachi: "¿Dónde está la cocaína?".

Durante el ataque, la casa fue completamente saqueada, los armarios destruidos, los colchones abiertos y el garaje también fue registrado minuciosamente.

Luego comenzaron a golpear al hombre con extrema violencia, pidiéndole dinero y drogas que, según insistían, estaban escondidas en su casa. La paliza fue tan severa que el hombre falleció. Sin embargo, como reveló posteriormente la autopsia, la muerte fue en realidad por asfixia, ya que los ladrones habían usado una sábana anudada que fueron ajustando gradualmente alrededor de su garganta.

Al parecer la banda no consiguió encontrar la droga aunque sí logró robar un teléfono móvil, un reloj de lujo y unos 3,000 euros en efectivo.

El Sr. Lanfrachi llevaba poco más de un año viviendo en Orihuela Costa y buscaba establecerse de forma semipermanente. Recientemente había concertado citas con varias inmobiliarias locales y, según se decía, estuvo visitando propiedades en la zona durante la semana posterior a su muerte violenta.

Las primeras pruebas recogidas en el lugar de los hechos llevaron a los investigadores a uno de los posibles culpables, un individuo de nacionalidad kosovar, identificado como EC, quien huyó de su domicilio en Torrevieja pocas horas después del asesinato. Se cree que se disponía a volar a Alemania con su novia española.

El 30 de mayo de 2016, tras nuevas investigaciones, EC fue detenido en Düsseldorf (Alemania), extraditado a España y puesto en prisión preventiva como otro de los sospechosos. Fue trasladado a España tras la emisión de una Orden Europea de Detención y Entrega.

Como consecuencia de las extensas investigaciones en curso, se produjeron tres detenciones más, comenzando por la de MM, el 24 de octubre de 2016 en Fuensalida (Toledo), la de DI, el 15 de noviembre de 2016 en Torrevieja y al día siguiente, la detención de DCC en Tavernes de Valldigna (Valencia).

Se produjeron más detenciones en Torrevieja, Rumanía y Bulgaria, por lo que se cree que los cuatro autores del asesinato se encuentran en prisión en España a la espera de juicio.

Parece que la víctima tenía un pasado de problemas con las drogas, ya que había sido condenada previamente por un delito relacionado con las drogas en 2003 en Bérgamo.