Seis hombres y tres mujeres, de entre 25 y 48 años, fueron detenidos la semana pasada en Torrevieja, acusados de tráfico de drogas, detención ilegal, obstrucción a la justicia y pertenencia a grupo criminal.
Todos ellos pertenecen o están asociados a una de las bandas más infames de la región, el 'Clan Tote', y solo el líder ha sido arrestado en 17 ocasiones por un total de 39 delitos, la mayoría de los cuales, según la Guardia Civil, implican violencia.
Aunque anteriormente las cosas habían estado tranquilas, sus actividades resurgieron en los últimos meses, lo que llevó a la Guardia a reabrir su investigación sobre sus actividades.
Se alega que establecieron varios puntos de venta en todo el municipio, utilizando diversos domicilios para distribuir cocaína y heroína a un número considerable de consumidores locales. Inicialmente, se dice que tentaban a sus clientes a usar su servicio ofreciéndoles pequeñas cantidades de droga gratuitamente, hasta que los consumidores se volvían adictos.
Tras aceptar colaborar con la Guardia Civil y testificar contra el clan, siguiendo órdenes directas de Tote, algunos de estos clientes fueron detenidos por la banda y retenidos contra su voluntad durante varios días. Posteriormente, fueron amenazados con violencia, intimidados, agredidos y obligados a retractarse de sus declaraciones, eliminando así cualquier prueba que pudiera incriminar al grupo.
Durante la operación, la Guardia Civil realizó registros en cuatro domicilios de Torrevieja, en los que se intervinieron 1,805 euros, básculas de pesaje, útiles utilizados para la fabricación de la droga, tres teléfonos móviles, dos ordenadores, Tablets, dos USB y una cantidad de cocaína.
Los agentes confirmaron también que en las propiedades se alojaban varios niños pequeños que “vivían en malas condiciones de salubridad e higiene, y estaban constantemente rodeados de familiares dedicados a la fabricación y venta de drogas, así como de los propios drogadictos”.
Nueve personas fueron detenidas, todas de nacionalidad española, excepto una alemana, y todas pertenecientes a la etnia gitana (gitana romaní). Seis de los detenidos permanecieron en prisión, mientras que los otros tres fueron puestos en libertad bajo fianza.














