Los custodios de la Cruz de los Caídos de Callosa del Segura llevan 7 meses vigilando la Generalitat.
Tras lo duro del invierno, ahora tienen que soportar el calor agobiante del verano mientras mantienen su presencia junto al emblemático monumento, situado en la Plaza de España, justo enfrente de la iglesia de San Martín, para evitar su retirada por parte del ayuntamiento.
Con el rosario en una mano y el móvil en la otra, afirman que no permitirán que el monumento sea trasladado de su ubicación actual mientras continúan con su resistencia pacífica. Mientras compartían momentos de oración, un miembro del grupo comentó: «La cruz representa sus valores cristianos. Debemos permanecer vigilantes en todo momento por si tenemos que dar la alarma y pedir refuerzos en el vecindario».
Temen que en cualquier momento las grúas regresen para intentar llevarse la Cruz, algo que quiere hacer el gobierno municipal basándose, dicen, en la Ley de Memoria Histórica.
Después de casi un año y medio, el debate sigue tan acalorado como siempre y las opiniones siguen siendo tan variadas como siempre.

Un representante de la Plataforma en Defensa de la Cruz abucheó al alcalde, Fran Maciá, durante la última reunión del ayuntamiento, afirmando que si quiere retirar el monumento, debe ser valiente y comunicar a los vecinos cuándo lo hará. También afirmó que el alcalde no ha respetado la voluntad ciudadana y le pidió que respondiera a las numerosas preguntas que aún quedan sin respuesta.
Las reuniones de mediación para abordar toda la cuestión están actualmente estancadas, aunque se espera que se reanuden en septiembre.
Mientras tanto la Generalitat Valenciana ha asegurado que apoya la retirada de la Cruz a pesar de que ya no lleva placas franquistas y por ello la Dirección General de Cultura y Patrimonio ha dado el visto bueno para su traslado a "un lugar más apropiado".
La cruz ha sido durante mucho tiempo un punto focal de las manifestaciones organizadas por el movimiento fascista español, la Falange, que durante muchos años ha exigido que permanezca en su lugar en el centro de la ciudad.
Sin embargo, esas manifestaciones tuvieron lugar mientras la cruz aún portaba grabados y placas conmemorativas en apoyo a la falange, retiradas en 2016, así como una talla que aludía a José Antonio Primo De Rivera, quien formó la organización en 1933.
La Generalitat dice que la cruz estaría mejor situada en el cementerio del pueblo.













