La Guardia Civil de Pilar de la Horadada ha detenido a cuatro hombres, dos argelinos y dos marroquíes, de edades comprendidas entre los 25 y los 43 años, tras una serie de robos en viviendas de Orihuela Costa y Torrevieja.

Los detuvieron en el marco de una investigación sobre más de 40 allanamientos, muchos de los cuales se cometieron mientras las víctimas dormían. La Guardia Civil sigue buscando a otros dos hombres, un español y un marroquí, de 40 y 35 años respectivamente.

La Guardia Civil tuvo conocimiento del aumento de robos en viviendas tanto en Torrevieja como en Orihuela Costa el año pasado. Ante la creciente alarma de los residentes, se destinó un equipo especializado a la operación. Parecía que los delitos eran cada vez más frecuentes y audaces, ya que muchos se cometían mientras los ocupantes dormían en sus casas.

Esto comenzó a causar aún más inseguridad y fue entonces cuando la Guardia tomó la decisión de nombrar oficiales adicionales a la investigación.

El avance se produjo con la detención de un hombre de nacionalidad argelina, que ya había pasado un tiempo en prisión, y de una mujer española. Fueron detenidos por su presunta participación en 10 robos, 5 de los cuales se cometieron mientras los residentes aún se encontraban en el interior.

En el momento de la detención la Guardia Civil recuperó herramientas de allanamiento que pudo relacionar con varios de los hurtos.

Tras su detención, las investigaciones continuaron y, al desvincularse el detenido de los demás miembros de la banda, la policía pudo realizar más arrestos.  

En esta segunda fase de esta operación, que tuvo lugar el pasado mes de mayo, un hombre fue investigado por un presunto delito de robo de la última edición de un teléfono móvil de Apple.

En julio se autorizaron dos nuevos registros domiciliarios en las localidades de Murcia y Molina de Segura, a raíz de los cuales se detuvo a dos hombres de nacionalidad marroquí y argelina. Se incautaron varios relojes de alta gama, bolsos de marcas exclusivas, ordenadores portátiles, teléfonos móviles, un televisor, un iPod, cámaras réflex, auriculares y diversos dispositivos de almacenamiento de datos.

También se recuperó equipo para verificar la calidad del oro y diamantes, así como 3 tabletas de hachís, con un peso de 239 gramos y 4.5 gramos de cocaína con balanza de precisión.

La banda resultó ser una organización criminal totalmente estructurada de la que finalmente se recuperaron bienes por valor de 150,000 euros.

Los detenidos han sido imputados por un total de 30 robos a viviendas, muchos de ellos con residentes aún en su interior, 10 delitos adicionales de robo, 1 delito de fraude bancario, 1 de receptación de bienes robados, así como delitos adicionales por tráfico de drogas.