La Guardia Civil ha detenido a dos rumanos y a un argentino en Benidorm por tráfico de personas con fines de explotación sexual. Los tres hombres presuntamente retuvieron a una mujer de 29 años y la obligaron a mantener relaciones sexuales con clientes contra su voluntad. La víctima estaba bajo amenaza de ser denunciada ante la policía por encontrarse en el país sin documentación.

La investigación concluyó la semana pasada con el registro de un apartamento en Benidorm por parte de agentes de la Guardia Civil en La Vila Joiosa. Se hallaron pruebas que confirmaron la existencia de prostitución, con numerosos documentos que lo confirmaban.

La víctima, también de origen argentino, había sido traída a España por un familiar con una falsa oferta de trabajo en un hotel. Nada más llegar al país, fue obligada a prostituirse, primero en un apartamento en Calpe y luego en Benidorm.

Se dice que las condiciones en las que mantenía relaciones sexuales con sus clientes eran extremadamente riesgosas y carecían de higiene, ya que se le negaba el uso de preservativos, con el consiguiente riesgo de contraer una enfermedad de transmisión sexual. Además, la obligaban a estar disponible para cualquier cliente potencial las 24 horas del día.

Los tres detenidos ya han comparecido ante los tribunales y posteriormente han quedado en libertad bajo fianza a la espera de ser juzgados.