Hace seis años, Júzcar, un pequeño pueblo de Andalucía, se hizo conocido como el “Pueblo Pitufo” cuando Sony Pictures pintó la ciudad de azul como parte de una campaña para promocionar la película de los Pitufos estrenada ese año.
Pero ahora, los herederos belgas del creador de los personajes, Peyo, exigen regalías equivalentes al 12 % de todos los beneficios por ventas y actividades derivadas del uso del nombre de "Pitufo". Todas las referencias a los personajes deberán eliminarse antes del 15 de agosto de 2017, tras la imposibilidad del ayuntamiento de llegar a un acuerdo con los herederos.
Sin embargo, las casas del tranquilo pueblo de la Serranía de Ronda permanecerán pintadas de azul. El pueblo tiene 240 habitantes censados y su principal fuente de ingresos proviene de los cerca de 50.000 turistas que visitan la zona cada año gracias a la asociación que ha mantenido con los Pitufos.













