Un grupo de bañistas se unió ayer para formar una cadena humana en la playa de las Amoladeras, junto al hotel Entremares en La Manga. Se unieron para ayudar a cuatro nadadores que no pudieron salir del agua debido a las fuertes corrientes y el potente oleaje que les impedía regresar a la orilla.

En el momento del incidente ondeaba la bandera amarilla aunque poco después fue sustituida por la roja.

A pesar de los consejos de precaución los cuatro bañistas decidieron adentrarse en el mar a primera hora de la tarde, pero rápidamente se encontraron en dificultades a menos de 15 metros de la orilla debido a la fuerza del oleaje superficial y las corrientes subterráneas que los arrastraron al mar justo debajo de la superficie.

Afortunadamente, gracias a la rápida reacción de varios turistas que observaban el desarrollo de los acontecimientos y que enseguida se dieron cuenta de que los bañistas empezaban a tener dificultades, un grupo de unas 20 personas formó rápidamente una cadena humana que se extendió hasta llegar al primer nadador.

“Aunque estábamos anclados, podía sentir las fuertes corrientes tirando de la parte inferior de mi cuerpo”, dijo Sánchez. “Tenía mucho miedo, así que estoy seguro de que las cuatro personas en apuros debieron de estar petrificadas”.

Gracias a la cadena los bañistas pudieron llegar a la playa de forma segura donde pudieron recuperarse de su terrible experiencia aunque dos de ellos necesitaron atención médica.

Fue una jornada complicada en la Costa Cálida y el Mar Menor, con varios rescates y un fallecido ocurrido en la playa de Veneziola, en el extremo de La Manga del Mar Menor, donde una mujer de 88 años falleció tras ser rescatada del mar.

Según fuentes del equipo de Emergencias y Protección Civil de San Javier, la mujer ya estaba inconsciente cuando fue sacada del agua y pese a los intentos de reanimación nada se pudo hacer para salvar su vida.