En vísperas del 79 aniversario del bombardeo de Torrevieja por parte de la aviación fascista italiana, en el que murieron 19 personas, 45 resultaron heridas graves y otras 200 también heridas, pero en menor medida, el portavoz de Sueña Torrevieja, Pablo Samper, preguntó al Gobierno si se va a encargar un monumento en honor a las víctimas.

Les informaron que el único acto conmemorativo previsto será el acto de colocar un ramo de flores en la zona de acceso al puerto de Torrevieja, como viene siendo costumbre en los últimos años.

Samper dijo sentirse profundamente decepcionado ya que considera que se debería recordar mejor a los torrevejenses que perdieron la vida o resultaron heridos en los crueles bombardeos de la aviación italiana durante la Guerra Civil Española.

Dijo que el actual gobierno prometió un monumento en el mismo acto de conmemoración hace dos años como símbolo que sirviera de recordatorio y muestra de reconocimiento del dolor y de solidaridad con las familias afectadas.

Los familiares de los fallecidos y heridos también han pedido que se erija un monumento permanente a los caídos, pero desde que la mayoría tiene memoria, esas peticiones han sido ignoradas o rechazadas.

Sin embargo, el acto de recuerdo se llevó a cabo cuando el alcalde depositó un ramo de 19 rosas blancas, una por cada uno de los muertos del atentado ocurrido el 25 de agosto de 1938. Agregó que todavía es intención del equipo de Gobierno colocar un monumento conmemorativo, pero que aún no se ha erigido por diversas razones.

También estuvo presente en la ceremonia Dolores Aniorte, quien tenía 8 años cuando se produjo el ataque de la escuadra italiana desplegada en Mallorca. En ese momento, su madre hacía cola para comprar comida en el mercado, aunque no resultó herida. Dolores comentó que recordaba perfectamente ese día y que el miedo la atormentaba durante años cada vez que oía el ruido de los aviones o las sirenas.

De las 19 muertes, solo una persona tenía más de 60 años, cinco rondaban los 30. Del resto, ocho eran niños, uno de ellos de tan solo dos meses. Salvo tres soldados, el resto de los fallecidos eran civiles. Algunas familias perdieron hasta tres miembros durante el ataque.