“En España no hay impunidad para los corruptos porque es un país con controles, y ahora son más estrictos que nunca”, afirma Mariano Rajoy.
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, compareció ante el pleno extraordinario del Congreso de los Diputados. En su discurso, se refirió a las prioridades de su gobierno: la lucha contra el terrorismo yihadista, la preservación de la unidad de España y la consolidación de la recuperación económica y la creación de empleo.
La sesión comenzó con un minuto de silencio en homenaje a las víctimas de los recientes atentados de Barcelona y Cambrils. El presidente del Gobierno inició su discurso ofreciéndoles a ellas y a sus familias su apoyo y buenos deseos.
Luego expresó ante la Cámara Baja el reconocimiento del gobierno a la labor de las fuerzas de seguridad del Estado y al papel desempeñado por los miembros del servicio de salud y del sistema de protección civil, y reiteró su apoyo al servicio consular. "Nos han perjudicado, pero no han ganado, y no ganarán", afirmó. "Estaremos unidos en nuestro firme esfuerzo para poner fin a la peor amenaza que ahora enfrenta Occidente", añadió.
Sobre la cuestión específica objeto de esta sesión extraordinaria —la exigencia de responsabilidades políticas al presidente del Gobierno por ciertos casos de corrupción en el Partido Popular, partido gobernante—, Mariano Rajoy recordó las numerosas intervenciones como presidente del Gobierno para ofrecer explicaciones al respecto —52 solo en la Cámara Baja—. En opinión del presidente del Gobierno, dadas las explicaciones ofrecidas, «y a la vista de los retos que afrontamos, resulta difícil comprender la necesidad de debatir este asunto en una sesión extraordinaria, fuera del periodo ordinario de sesiones».
El presidente del Gobierno señaló que nuestra Constitución «ha establecido un instrumento para exigir responsabilidad política al Gobierno: la moción de censura». Hace poco, recordó, tras el debate sobre una moción de censura, la Cámara Baja le volvió a expresar su apoyo. «Mi obligación, por tanto, es gobernar, cumplir con mi deber para con el pueblo español y con esta Cámara, y no voy a abdicar de esta responsabilidad», añadió.
Al referirse a algunas de las tareas que debe asumir el Gobierno, Mariano Rajoy ha señalado los “gravísimos atentados de Barcelona y Cambrils, un recordatorio de que la lucha contra el terrorismo debe ser nuestra máxima prioridad”, así como “preservar la unidad de España, nuestro texto constitucional y, con él, nuestro sistema democrático”, y “continuar con la recuperación económica asegurando que llegue a todos los hogares”.
Junto con estas prioridades, afirmó: «También me preocupa la lucha por mejorar la honestidad y la transparencia en la vida pública. He trabajado mucho en este sentido en los últimos años y estoy dispuesto a seguir haciéndolo en el futuro». Como prueba de ello, se refirió a la aprobación de «una docena de leyes con el único objetivo de mejorar la confianza de la ciudadanía en nuestro sistema democrático». En sus palabras, lo ha hecho «por convicción democrática, sin que nadie nos obligue a ello… Porque siempre he creído que las reformas son más eficaces contra la corrupción que los reproches».
Entre las leyes, mencionó la enmienda a la Ley de Financiación de Partidos, «que mi gobierno quería reforzar… recortando las subvenciones a los partidos y limitando la financiación que reciben de otras fuentes», el establecimiento de más límites y controles, y la aprobación de una nueva ley para controlar toda la actividad económica y financiera de los partidos políticos. En resumen, dijo: «Hoy, todos los partidos deben presentar sus cuentas al Tribunal de Cuentas… Deben cumplir con las leyes más estrictas que jamás haya existido en nuestro país».
En la misma línea, añadió, está el establecimiento de los más estrictos controles sobre la Administración pública y sus funcionarios, como se aprecia en la aprobación de la Ley de Transparencia y Buen Gobierno, el Estatuto del Alto Funcionario Público, el fortalecimiento de la acción del sistema de justicia y la creación de la Oficina de Recuperación y Gestión de Activos.
Estas y otras iniciativas, explicó Mariano Rajoy, «me permiten afirmar que mi Gobierno ha dotado a los tribunales de más instrumentos que ningún otro para combatir la corrupción», de modo que «en España no hay impunidad para los corruptos, porque es un país con controles establecidos, y ahora son más estrictos que nunca». «Las instituciones, la justicia y el Estado de derecho funcionan. Y siempre intentaré que así sea, porque es lo que creo», explicó, al tiempo que reiteró su deseo de «seguir trabajando para mejorar los instrumentos de supervisión, prevención y sanción que nos permitan ser más eficaces en la lucha contra la corrupción».
Mariano Rajoy finalizó su comparecencia refiriéndose a las prioridades de mi Gobierno… los retos que deben recibir nuestra atención prioritaria: que debemos estar unidos ante la amenaza terrorista, unidos en España, lo que implica fortalecer el Pacto contra el Terrorismo Yihadista, y en nuestra unidad con nuestros socios europeos… debemos ser conscientes de la gravedad de la situación cuando algunos pretenden destruir nuestra unidad nacional y la convivencia, desdeñando las más elementales normas de la democracia. Frente a estos intentos, el Gobierno actuará con la firmeza que exige la magnitud de la provocación a nuestro Estado de derecho, a nuestra Constitución y al propio autogobierno de Cataluña, y trabajará para mejorar las buenas cifras de crecimiento económico y creación de empleo hasta alcanzar los 20 millones de personas empleadas.













