El puente de El Estación de La Manga, único canal navegable entre el Mar Menor y el Mediterráneo, dio un nuevo susto en la mañana de este martes cuando saltó una alarma en el sistema de comunicaciones de la unidad electrónica de soporte del puente, obligando a cancelar todas las aperturas y bajas como medida preventiva.

«La alarma indicó un error, que los ingenieros están intentando corregir. Sin embargo, como medida de seguridad, el alcalde decidió no abrir el puente para evitar posibles problemas mayores», explicó el concejal de Turismo de San Javier, Antonio Martínez.

Los operadores temen que, si se abre el puente para que puedan pasar embarcaciones más grandes, el error informático impida su cierre, lo que generaría graves problemas de tráfico durante los últimos días de agosto, con la llegada de nuevos huéspedes y el gran número de turistas que intentan abandonar el complejo. Quienes conocen la zona sabrán que El Estacio es la única carretera que une el norte y el sur de La Manga.

El alcalde afirmó que «los ingenieros de mantenimiento están trabajando para detectar el error y están en contacto permanente con los ingenieros de la empresa alemana que construyó el puente». Añadió que confiaba en que la solución se encontraría en cuestión de horas.

El cierre del puente afecta principalmente a los veleros cuyos mástiles superan los 7 metros. Los yates a motor no suelen tener problemas para navegar entre los dos tramos de agua sin tener que esperar a que se abra el puente, lo que ocurre cada dos horas en verano, entre las 8:10 y las XNUMX:XNUMX.

La última vez que el puente sufrió una avería similar fue a principios de año en enero, cuando un fallo provocó que el puente permaneciera cerrado durante una semana mientras se enviaban piezas de repuesto desde Alemania para resolver el problema.

El mantenimiento del puente de El Estacio cuesta 116,651.62 euros al año y hasta ahora ha sido el ayuntamiento de San Javier el que ha abonado el importe íntegro, ya que ni la Comunidad Autónoma ni el resto de ayuntamientos costeros están dispuestos a colaborar en la financiación.