La Policía Nacional investiga los restos óseos humanos hallados el sábado en la playa El Saladar-Urbanova de Alicante, a tan solo 300 metros del lugar donde se halló otro esqueleto en enero. El hallazgo fue realizado por un hombre que paseaba con su perro por la tarde.

Según fuentes policiales, no parece haber relación entre el hallazgo de la tarde del sábado y el esqueleto hallado hace ocho meses, si bien por el momento no hay indicios ni de la edad del esqueleto, ni de la causa de la muerte ni de su identidad.

Casualmente, el descubrimiento lo hizo el mismo hombre que hizo el hallazgo anterior. Dijo que estaba paseando a su perro alrededor de las 2.30:XNUMX cuando notó lo que parecían ser restos óseos que sobresalían del suelo. Tras su experiencia previa, no dudó en llamar a la Policía Nacional.

La Policía Nacional verificó rápidamente lo que parecía ser un cadáver enterrado en una zona rocosa, a unos 30 metros de la orilla. Avisaron a la Policía Judicial y a las autoridades forenses. También fue necesario solicitar la ayuda de los bomberos, quienes ayudaron a extraer los restos, que estaban enterrados bajo unas rocas de gran tamaño.

Lo que la Policía recuperó fue un esqueleto prácticamente completo, aunque se dijo que se encontraba en avanzado estado de deterioro, de aproximadamente un metro y medio de longitud, lo que llevó a las autoridades a teorizar que bien podría tratarse de un niño.

Los restos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal quienes tratarán de determinar la causa de la muerte y la identidad de los restos, así como cualquier otro dato que pueda arrojar luz sobre el hallazgo.

Según el análisis preliminar, se cree que los restos tienen unos 20 años.

La Policía Nacional ha descartado cualquier relación con el hallazgo de enero que no ha conseguido identificar los restos, que se calcula que tienen más de 100 años de antigüedad y sin rastro alguno de ADN.

Imagen: www.diarioinformacion.es