Andrew Atkinson, quien visitó La Habana y Varadero, Cuba, en 2015, actualiza su informe tras el huracán Irma.
Trágicamente, 10 personas han muerto en Cuba como resultado del huracán Irma, siete de ellas en La Habana, incluida Nieves Martínez Burgaleta, de 89 años, quien residía en La Habana Vieja, cuyo cuerpo fue encontrado flotando afuera de la puerta de su casa.
En el barrio de Centro Habana, Yolendis Castillo y María del Carmen Arregoitia, ambas de 27 años, murieron al derrumbarse un balcón del cuarto piso sobre el ómnibus en el que viajaban.
Hay daños generalizados en Varadero, el principal balneario de Cuba, y en La Habana, donde estuve en 2015. Después de que el huracán Irma azotara la capital, los edificios de La Habana se derrumbaron, junto con inundaciones generalizadas.
La devastación golpeó el norte de la isla caribeña cuando el huracán Irma pasó por el fin de semana.
El huracán Irma tocó tierra en Cuba la noche del viernes –como una tormenta de categoría 5– con vientos de 125 km/h, siendo registrado como el huracán más grande jamás formado en el Atlántico.
El huracán Irma provocó que las olas se estrellaran contra el malecón del Malecón, el bulevar costero de La Habana, por donde caminé hace dos años.
Las inundaciones afectaron los edificios modernistas y art déco del distrito, arruinando apartamentos de la planta baja y posesiones.
En una declaración, el presidente de Cuba, Raúl Castro, dijo: “En estas difíciles circunstancias, lo más importante es la unidad entre los cubanos.
“La solidaridad entre vecinos y la disciplina ante las instrucciones emitidas por la Defensa Civil Nacional y el Consejo de Defensa en todos los niveles”.
La Habana sigue siendo una ciudad que aún no tiene electricidad y está bajo el agua, sufriendo graves inundaciones y daños generalizados por el viento, presenciados por personas que se aventuraron a salir cuando las aguas retrocedieron.













