España ha condenado los sucesivos ensayos nucleares y lanzamientos de misiles balísticos realizados por la República Popular Democrática de Corea (RPDC) en violación de las resoluciones correspondientes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Los programas nucleares y balísticos de la RPDC violan el régimen de no proliferación nuclear y representan una grave amenaza para la paz en la región y para la seguridad mundial.
Las constantes demandas de la comunidad internacional para que la RPDC renuncie a estos programas e inicie conversaciones que conduzcan al desarme nuclear completo, irreversible y verificable de la península de Corea han encontrado un desafío continuo por parte de sus autoridades, cuyas acciones han provocado una creciente tensión internacional y representan un grave riesgo de conflicto.
Por consiguiente, el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación advirtió a la Embajada de la RPDC de que la continuación de estas acciones tendría consecuencias en las relaciones bilaterales. El Embajador de la RPDC fue citado y se le reiteró la postura del Gobierno de España. Se le notificó la decisión de considerarlo persona non grata, informándole de que debía abandonar su cargo y el país antes de fin de mes.
El gobierno español, al anunciar esta medida, sigue pasos similares de México, Perú y Kuwait.
Mientras tanto, Estados Unidos elogió la decisión de Madrid de expulsar al embajador norcoreano y pidió a otros países que adopten acciones igualmente decisivas para aplicar la “máxima presión” sobre Pyongyang.
Un funcionario del Departamento de Estado, que solicitó el anonimato, dijo que Estados Unidos “elogia la decisión del gobierno español de tomar esta medida para aumentar la presión sobre el régimen norcoreano”.













