Mil quinientas víctimas mortales en los alrededores de Dolores


Mientras las compañías de seguros aún calculan los costos materiales de los daños causados por las recientes inundaciones en la región, y amigos y familiares todavía lloran a quienes perdieron la vida, el Departamento de Justicia ya ha contabilizado 1,450 animales que perecieron en las aguas provocadas por el DANA.

La consejera regional de justicia, Gabriela Bravo, presentó el alarmante relato durante una reunión en el Centro de Coordinación de Emergencias Municipal de Dolores. El centro, conocido como Cecopal, está encargado de coordinar las operaciones de reparación y recuperación tras el aguacero ocurrido entre el 11 y el XNUMX de febrero.th y séptimath este mes

Aunque han transcurrido semanas desde el siniestro, un equipo de expertos continúa trabajando en la zona de Dolores, Almoradí, San Fulgencio y Daya Vieja, entre ellos 45 bomberos forestales con dos motobombas, 8 veterinarios y 42 voluntarios de Protección Civil, siendo parte de su labor la recuperación de los animales muertos.

Los animales recuperados hasta el momento han sido principalmente aves de corral, ovejas y cerdos, aunque también hay animales domésticos que quedaron atrapados en la catástrofe.

La próxima reunión de Cecopal en Dolores será el lunes, donde se espera se tome la decisión de reducir la operación, aunque el agua aún no ha drenado completamente de muchas zonas, la mayoría de las cuales están siendo monitoreadas con drones.

También se está realizando un seguimiento de la materia orgánica para minimizar cualquier riesgo para la salud pública, ya que existe el riesgo de propagación de enfermedades, además de garantizar los tratamientos insecticidas que se están aplicando a los estanques de agua estancada para evitar la proliferación de larvas de mosquitos.

Por supuesto, el recuento y las cifras son solo representativos de la zona de Dolores y los municipios donde prestan servicios los servicios de emergencia. La cifra será mucho mayor en toda la región, donde se han visto animales en descomposición durante más de una semana, sin posibilidad de recuperación.