Hoy en día, tener conexión a internet es un servicio tan básico como el agua o la electricidad. Cada día dependemos más de este servicio para muchas actividades cotidianas: ponernos al día con las noticias, comprar en línea, ver la televisión, jugar videojuegos, citas médicas, banca, redes sociales… estos son solo algunos de sus múltiples usos.

Por eso es importante tomar precauciones al contratar un servicio tan importante… sobre todo porque puede tener consecuencias inesperadas para ti.

Proveedores de Internet de Telecable
Proveedores de Internet de Telecable

Por ello, te ofrecemos una serie de recomendaciones a tener en cuenta antes de contratar un nuevo servicio de internet.

Antes de tomar cualquier decisión, consulta con tu proveedor actual qué servicios tienes y sus condiciones. Sabemos, por ejemplo, que Telecable ha aumentado dos veces la velocidad de internet de todos sus clientes sin subir los precios, y que muchos clientes desconocen el aumento de su ancho de banda. Otro ejemplo es que a menudo ofrecen nuevos servicios que se adaptan mejor a tus necesidades actuales y pueden ser más adecuados que la nueva oferta.

Verifique la transparencia de la empresa que realiza la oferta. Lamentablemente, no todas las empresas o agentes son justos ni confiables. En la mayoría de los casos, presentan ofertas engañosas que luego resultan en un servicio costoso, a veces con cargos ocultos que no se explican al vender el producto.

También sabemos que, en ocasiones, otros proveedores prometen inicialmente asumir cualquier deuda o penalización por la cancelación anticipada de un contrato que el cliente pueda tener con su proveedor actual, o que se encargarán de cancelar el servicio existente para el cliente a cambio de cambiarse a ellos. Promesas que posteriormente incumplen y que resultan en el pago de estos costos por parte del cliente.

Consulta las opiniones de otros clientes antes de contratarlos, ya sea en Google o en redes sociales, o con vecinos o amigos que tengan o hayan tenido servicio con estos proveedores. Si no tienen reseñas en Google, ¡pregúntate por qué!

En una época en la que la información está a un clic de distancia, es fácil verificar estos asuntos. Confía en la opinión de tu entorno y consulta con tu proveedor actual las condiciones de tu contrato antes de comprometerte a un cambio. Para terminar, una reflexión final: «Si no pagas por el producto, tú eres el producto».