El carburante podría alcanzar los 3 euros por litro, ya que el aumento de precios que se está produciendo no se detendrá en un tiempo. De hecho, la situación empeorará, alcanzando niveles aún más preocupantes.

Esto era algo que siempre se esperaba, considerando la primavera que ya hemos sufrido en este sentido. Tanto es así que, este verano, los expertos afirman que se alcanzarán precios récord, incluso superando los 3 euros por litro.

Así lo ha declarado Nacho Rabadán, director general de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio, en rueda de prensa. Esto equivaldría a gastar un total de 150 euros para llenar un depósito de 50 litros, es decir, 50 euros más de lo que cuesta llenar un depósito en junio de 2022.

“Las refinerías han maximizado su producción de diésel porque la demanda supera con creces la oferta y su margen de refinación al procesar diésel también es muy alto, pero ahora llega el verano al hemisferio norte y con él un aumento de la demanda de gasolina y simplemente no hay suficiente”.

Según la Agencia Internacional de la Energía, es muy probable que esta escalada creciente continúe de forma constante si no se producen cambios inesperados, en particular en la situación en Ucrania.

“Los resultados de los precios dependerán en gran medida del grado en que las sanciones existentes impuestas a Rusia, las posibles sanciones futuras y las acciones corporativas independientes afecten la producción petrolera de Rusia o la venta de petróleo ruso en el mercado global”.

Cabe destacar que, debido a la pandemia, se cerraron numerosas refinerías. Esto trajo consigo una serie de consecuencias que se reflejaron en la caída de las reservas mundiales de diésel y otros destilados. No se había registrado una caída similar desde 2008.

Por ello, las multinacionales europeas del sector han advertido que Europa se encuentra en una situación de crisis y que existe una posibilidad muy real de escasez que podría afectar al combustible. De darse esta situación, es casi seguro que se establecería un racionamiento de combustible.

A esta situación hay que añadir la de Argelia.

La industria de refinación utiliza gas de forma intensiva y, con los precios actuales, el 60 % de los costos operativos de una refinería se destina a pagar la factura del gas. Por lo tanto, todo apunta a un cóctel de precios exorbitantes.

Una situación como esta podría resultar en la llamada destrucción de la demanda. Esto se refiere a que, cuando el precio del combustible sube a niveles exorbitantes, el interés por obtenerlo desaparece gradualmente. Esta situación puede entonces contener los precios hasta cierto punto.

Por el momento no se sabe si la supuesta llegada del litro de tres euros se hará realidad, sin embargo, para el próximo mes de julio, se estima que el precio seguirá subiendo un pequeño porcentaje del 0.35% para la gasolina y para el diésel, un 0.31%.

Descuento en combustible

Durante más de dos meses, el aumento de la gasolina ha afectado a diario el bolsillo de los conductores y las preguntas son recurrentes: ¿Cuándo bajará el precio de la gasolina? ¿Por qué sigue subiendo?

En las últimas semanas, la gasolina y el diésel han experimentado un crecimiento significativo y han alcanzado máximos históricos. Un aumento que afecta aún más considerando el costo de los viajes diarios y los largos en coche.

Para paliar las consecuencias de la crisis energética, el viernes 1 de abril el Gobierno introdujo una rebaja de 20 céntimos por litro. Ese día, el precio medio de la gasolina 95 fue de 1,819 euros, frente a los 1,854 euros del diésel A. El diésel ha contenido sus precios en los últimos días, pero la gasolina prácticamente ha eliminado el factor de ahorro de la subvención estatal.

Inicialmente, la medida gubernamental se prorrogó hasta el 30 de junio, pero ahora se ha extendido hasta tres meses más. El descuento se aplica al momento del pago, por lo que los paneles de las gasolineras reflejan los precios del mercado.