A pocos días de que toda España, incluidos muchos votantes extranjeros, acuda a las urnas para elegir a sus concejales para los próximos cuatro años, son muchos los que quieren hacer negocio con sus papeletas.
En Melilla, la Policía Nacional ya investiga a entre 30 y 50 personas sospechosas de formar parte de una red de fraude electoral. Presuntamente, los compradores iban a utilizar el voto por correo de personas a quienes se les pagaría entre 50 y 200 euros para manipular las elecciones autonómicas.
El Periódico de España asegura haber descubierto a varios usuarios de Wallapop y Milanuncios, dos portales de compraventa online, que les han ofrecido votar en persona según los deseos de sus clientes a cambio de una remuneración que oscila entre los 20 y los miles de euros.
“Se acercan las elecciones autonómicas y municipales y me ofrezco a escuchar a qué partido votar y prometo hacerlo. Sería para las elecciones autonómicas de Madrid y el municipio de Colmenar Viejo”, escribió un usuario de Milanuncios que valora su voto en 20 euros.
Cuando le preguntaron cómo piensa confirmar que vota según los deseos de sus clientes, dijo: «Les garantizo que votaré por quien me digan. Puedo grabarles un video. No me interesa en absoluto estafarles. Vivo a 10 kilómetros de allí e iría a votar en persona».
Otras ofertas de voto no son tan baratas como esta. Otra usuaria de la misma plataforma de compraventa de segunda mano, que ofrece su voto para las elecciones regionales y las próximas generales, invita a los interesados a sugerir un precio. 10 euros no le parecen suficientes ni de lejos. "En serio. Deben ser al menos cuatro cifras. Los mayores ladrones son los políticos", dice, para luego tasar su papeleta en "9,000 euros".
Esta práctica puede tentar a muchos de quienes normalmente optarían por quedarse en casa. En las elecciones generales de abril de 2019, prácticamente el 25% del censo se quedó en casa, mientras que en las elecciones de noviembre la cifra ascendió al 30%. La Junta Electoral Central, por su parte, ha enfatizado que la venta de votos es un problema recurrente en todas las elecciones y constituye un delito que conllevaría una condena penal, ya que constituye fraude electoral.
Pero la compra también tendría consecuencias. Según la ley electoral, «quienes, mediante recompensas, regalos, remuneraciones o promesas, soliciten directa o indirectamente el voto de cualquier elector o le induzcan a abstenerse», serán castigados con una pena de prisión de seis meses a tres años.
Sin embargo, el portal Wallapop, donde apareció la oferta de votar por 300 euros en Palma de Mallorca, afirmó contar con un equipo de seguridad que monitoriza la actividad en la plataforma. Este departamento, que representa al 6% de su plantilla, analiza la actividad de los perfiles que anuncian estos artículos.
«Si la plataforma es consciente de que está publicitando un delito, eliminaría el anuncio», declaró el abogado Marco Esteban. De esta forma, en Wallapop se asegura que «el 90 % de los anuncios de artículos no permitidos se eliminan antes de que se publiquen en el catálogo». El anuncio de venta de votos de Palma de Mallorca se eliminó el viernes pasado.












