Pese a la presentación por todo lo alto de su plan de seguridad para el verano, el Ayuntamiento de Orihuela está en la mira tras confirmarse que el número de efectivos de Policía destinados en Orihuela Costa este verano se ha reducido en 10 respecto al año pasado.

Si bien la ciudad se jacta de haber desplegado 56 personas con el apoyo de tecnología moderna y coordinación entre varias agencias, la disminución de 66 oficiales en el verano de 2024 a 56 en 2025 ha generado preocupación pública, especialmente dado el marcado aumento de la delincuencia, más notablemente un aumento dramático de los robos.

Unidos por la Costa, un grupo local de defensa de los derechos de los ciudadanos, ha criticado públicamente la reducción, calificándola de inaceptable dados los crecientes problemas de seguridad en la zona costera. La organización cita cifras recientes del Portal de Estadísticas de Delincuencia del Ministerio del Interior, que muestran que los robos denunciados en el municipio de Orihuela aumentaron de 139 en el primer trimestre de 2024 a 189 en el mismo período de 2025, un alarmante aumento del 36 %.

Estos incidentes incluyen robos en viviendas particulares, negocios e instalaciones públicas, muchos de ellos concentrados en la zona costera.

La presentación del Ayuntamiento, celebrada en el paseo marítimo de Playa Flamenca, mostró la puesta en marcha de un dispositivo de seguridad de verano entre el que destaca el despliegue de drones para vigilancia aérea, motos acuáticas para patrullaje marítimo y un vehículo de primera intervención para ayudar en emergencias como incendios forestales.

Las autoridades también elogiaron la profesionalidad del personal de la policía local y de Protección Civil y destacaron el uso de tecnología avanzada para compensar las reducciones de personal.

La concejala de Seguridad Ciudadana, Mónica Pastor, destacó que el operativo 2025 incluye 51 agentes de la Policía Local, tres mandos y un equipo especializado en drones. Sin embargo, Unidos por la Costa ha cuestionado la eficacia de estos recursos ante la reducción del personal sobre el terreno, argumentando que las patrullas diarias, visibles y activas, siguen siendo el elemento disuasorio más eficaz contra los delitos contra la propiedad.

El gobierno local sostiene que la reducción del número de agentes sigue representando un firme compromiso con la seguridad costera. Funcionarios, incluido el alcalde Pepe Vegara, destacaron que los recursos actuales se han coordinado cuidadosamente para gestionar la afluencia estacional de turistas.

Vegara afirmó que el objetivo es lograr una presencia policial estable durante todo el año, reduciendo así la necesidad de refuerzos estacionales. Sin embargo, este objetivo a largo plazo ofrece poca tranquilidad a los residentes que enfrentan amenazas inmediatas.

El concejal de Costas, Manuel Mestre, reconoció que la población costera prácticamente se duplica en verano, lo que genera una mayor demanda de servicios de seguridad y emergencias. A pesar de ello, el Ayuntamiento parece apostar por soluciones tecnológicas y la cooperación interinstitucional para compensar la escasez de policías.

Unidos por la Costa, sin embargo, se mantiene firme en sus demandas. El grupo ha solicitado al Ayuntamiento que restablezca la dotación policial, al menos al nivel del año pasado, y que establezca cuatro patrullas diarias específicas para Orihuela Costa. Argumentan que solo un aumento de la presencia policial local visible puede contrarrestar eficazmente la creciente ola de delincuencia.

Además, el grupo de vecinos insta al Ayuntamiento a intensificar sus solicitudes al Gobierno español y a la Generalitat Valenciana para aumentar el número de efectivos de la Guardia Civil y personal permanente de extinción de incendios forestales en el centro de emergencias costeras. Señalan que, si bien los drones y las motos acuáticas pueden mejorar la vigilancia, no pueden sustituir a los agentes experimentados que conocen el terreno, las comunidades y las zonas de alto riesgo locales.

A medida que el turismo de verano empieza a crecer en el litoral de Orihuela, la discrepancia entre el optimismo oficial y la preocupación por la seguridad de los residentes se hace cada vez más evidente. Con el aumento de las denuncias de delitos y la disminución de los agentes de patrulla, muchos residentes consideran que las garantías del gobierno son falsas.

Si bien el Concejo Municipal puede ver la operación de este año como una demostración de modernización y eficiencia, para muchos que viven y trabajan en la costa, la menor presencia policial plantea más preguntas que respuestas (sobre seguridad, prioridades y si la administración entiende realmente la escala del problema que se desarrolla en su propio patio trasero).