Autoridades advierten sobre riesgos ambientales y de navegación que plantean embarcaciones abandonadas
Murcia, 17 de julio de 2025 – La Guardia Civil ha identificado tres embarcaciones abandonadas fondeadas en aguas del Mar Menor y ha iniciado expedientes para sancionar a sus propietarios por infringir la normativa marítima.
El Servicio Marítimo de la Guardia Civil descubrió las embarcaciones durante operaciones rutinarias de protección ambiental y vigilancia costera. Entre las embarcaciones abandonadas se encontraba un velero de dos mástiles varado y en claro estado de abandono cerca de la playa de Punta Brava. Además, se detectaron tres embarcaciones hundidas cerca del Club Náutico Los Nietos.
Según las autoridades, estos abandonos violan varias leyes clave de seguridad marítima y protección ambiental. Una de ellas es el Reglamento Internacional para la Prevención de Abordajes (COLREG), que exige que los buques estén debidamente señalizados con luces y balizas en buen estado para garantizar la visibilidad y evitar abordajes. La ausencia de estas medidas supone un grave peligro para la navegación.
El incidente también infringe la Ley de Navegación Marítima española (Ley 14/2014), que exige a los propietarios de buques hundidos o naufragados marcar el lugar, instalar boyas de advertencia y tomar medidas inmediatas para evitar la contaminación, siguiendo las instrucciones de las autoridades marítimas.
Además, las embarcaciones abandonadas podrían infringir el Anexo I del Convenio MARPOL, que prohíbe el vertido de petróleo y otras sustancias peligrosas al mar. Si bien la normativa se dirige principalmente a los buques comerciales de mayor tamaño, también se aplica a las embarcaciones recreativas más pequeñas. Sin un mantenimiento adecuado, estas embarcaciones corren el riesgo de derramar combustible, petróleo u otros contaminantes al medio marino.
La Guardia Civil destacó que las embarcaciones abandonadas o sin señalizar no sólo suponen una amenaza para otras embarcaciones y bañistas sino que también incrementan el riesgo de daños medioambientales, incluidos posibles vertidos de hidrocarburos y otros residuos.
Con la llegada del verano, las autoridades se han comprometido a intensificar las patrullas costeras en toda la Región de Murcia. La campaña busca proteger los ecosistemas marinos, prevenir la pesca ilegal y garantizar la seguridad tanto de los bañistas como de quienes realizan actividades marítimas recreativas o profesionales.












