
Los pasajeros aplauden mientras la policía irrumpe en el avión y arrastra a un hombre esposado.
Lo que debería haber sido un vuelo vacacional sin preocupaciones a la Costa Blanca española se convirtió en un auténtico drama en el cielo. Un vuelo de Jet2 de Leeds a Alicante se vio obligado a regresar tan solo 45 minutos después del despegue cuando un pasajero de 30 años perdió el control en pleno vuelo.
Del despegue a la rabieta
Según El SolEl hombre, supuestamente de Doncaster, estalló en cólera poco después de despegar el lunes 18 de agosto. Testigos afirman que gritó insultos a los demás pasajeros e incluso los retó a pelear. La tripulación intentó calmarlo, pero la tensión solo aumentó.
Ante la situación, que se descontroló, el capitán ordenó abandonar el vuelo y regresar a Leeds Bradford. El avión aterrizó a las 7:26, menos de una hora después de su despegue.
Cabaña en alboroto
Imágenes de teléfono móvil captaron el enfrentamiento dentro de la cabina. Se puede oír a los pasajeros advirtiendo al británico alborotador que lo echarían, mientras otros le rogaban que se sentara y se callara.
Para cuando la policía subió al avión, los ánimos estaban caldeados. Los agentes esposaron rápidamente al hombre y se lo llevaron, lo que provocó vítores, aplausos e incluso silbidos de celebración entre los aliviados turistas.
Prohibición, arresto y una larga espera
El drama no terminó ahí. La policía arrestó al hombre bajo sospecha de haber abordado el avión en estado de ebriedad. Jet2 le impuso una prohibición de volar de seis meses y le advirtió que podría enfrentarse a fuertes multas.
Mientras tanto, los turistas que se dirigían a Alicante tuvieron que esperar casi cuatro horas antes de partir finalmente de nuevo alrededor de las 11 horas, después de que su escapada al sol hubiera empezado con dificultades.
Cielos turbulentos de verano
Incidentes como este se están volviendo demasiado comunes durante la ajetreada temporada navideña europea. Las aerolíneas siguen insistiendo en su política de "tolerancia cero", advirtiendo que los pasajeros problemáticos se arriesgan a ser arrestados, multados y a que se les prohíba volar.
Para quienes estaban a bordo del vuelo LS2 de Jet491, fue un viaje que no olvidarán pronto: un vuelo de rutina a Alicante que terminó en un gran drama, con luces azules destellantes y un pasajero esposado y escoltado para enfrentar las consecuencias.












