El Ayuntamiento de Torrevieja ha intensificado la aplicación de la normativa sobre espacios públicos, imponiendo multas de hasta 4,000 € a los establecimientos de hostelería que incumplan las ordenanzas de terrazas. El refuerzo de la Policía Local ha permitido a las autoridades iniciar procedimientos por infracciones muy graves, en particular contra establecimientos que superen en más del 60 % las superficies permitidas en las terrazas, operen sin la debida autorización o incurran en infracciones reiteradas.
Desde el verano pasado, numerosos bares y restaurantes, especialmente los ubicados cerca de los principales paseos marítimos, se han enfrentado a sanciones por irregularidades, como el uso de terrazas mucho más grandes de lo autorizado, la falta de licencia de funcionamiento o la alteración de espacios públicos.
En un caso extremo, el dueño de un negocio podó árboles al borde de la carretera para instalar mesas, sillas y toldos adicionales. Otro restaurante, con licencia exclusiva para comida para llevar, ocupó las aceras con mesas y continuó haciéndolo a pesar de las advertencias oficiales.
La represión ha sido posible gracias a la reorganización de la Unidad de Ocupación del Espacio Público de la Policía Local, dirigida por el Director General Alejandro Morer. Un nuevo agente y dos agentes adicionales se han incorporado al equipo, con el apoyo del personal técnico municipal. El Departamento de Hacienda también se ha hecho cargo de gran parte de la tramitación administrativa, en particular de los impagos de las tasas de terrazas.
Esta aplicación se produce a pesar de que Torrevieja cuenta con una de las ordenanzas de terrazas más flexibles de la provincia. La normativa permite una amplia gama de estructuras, como marquesinas y jardineras, y ofrece un descuento del 50 % en las tasas si se presentan las solicitudes antes del inicio de la temporada.
La hostelería es un pilar fundamental de la economía local de Torrevieja, con más de 650 establecimientos que dependen en gran medida de las terrazas al aire libre para obtener ingresos. El ayuntamiento continúa apoyando al sector mediante subvenciones y eventos promocionales. Sin embargo, la aplicación de la normativa sigue siendo desigual, con una supervisión más estricta en calles secundarias que en zonas como el paseo Juan Aparicio, donde algunos restaurantes exceden regularmente su espacio asignado, especialmente por la noche.
Algunas instalaciones de terrazas fijas han sido criticadas por los residentes, quienes argumentan que obstruyen el acceso peatonal y podrían dificultar las evacuaciones de emergencia. A pesar de ello, varias han sido clasificadas en informes oficiales como estructuras "desmontables" durante años.
De cara al futuro, el concejal Federico Alarcón ha anunciado un nuevo modelo de autorización para aportar mayor claridad jurídica, incluyendo anexos detallados que especifican las superficies homologadas y el número de mesas por establecimiento.
El ayuntamiento pretende aprobar una nueva ordenanza de espacio público antes de que finalice la legislatura actual. En el presupuesto de 2025, el municipio estima unos ingresos de 1.6 millones de euros por las tasas de ocupación de terrazas, cifra que se espera aumente a medida que se recuperen los pagos atrasados, algunos de ellos de importantes franquicias.












