A partir del 1 de enero de 2025, la baliza de emergencia V-16 sustituirá al tradicional triángulo de advertencia como único dispositivo legal para la señalización de averías y accidentes en las carreteras españolas. Los 25 millones de coches, autobuses y otros vehículos matriculados en España estarán obligados a llevar una baliza V-16, cuyo coste aproximado es de 45 € por unidad. Se espera que su implantación genere más de 1 millones de euros en ventas, con 300 millones de euros en IVA para el gobierno.
Sin embargo, no todos los vehículos se ven afectados. Las bicicletas, motocicletas, ciclomotores y dispositivos de movilidad personal están exentos debido a su menor tamaño. Además, los vehículos matriculados fuera de España pueden seguir utilizando los antiguos triángulos de emergencia, ya que las autoridades españolas no pueden aplicar la nueva normativa a los conductores extranjeros. Esto se aplica a muchos países, incluidos los miembros de la UE y los países con acuerdos bilaterales como el Reino Unido, Japón, Brasil y Nueva Zelanda.
La transición ha generado cierta confusión, ya que muchos conductores no tienen claro cómo funcionan los dispositivos V-16 ni por qué son necesarios. Desde enero, la Guardia Civil puede multar a los vehículos detenidos en el arcén sin activar su baliza V-16. Los conductores también deben recordar que dejar el vehículo sin chaleco reflectante es una infracción grave, con una multa de 200 € y cuatro puntos en el carnet de conducir.
En resumen: la mayoría de los vehículos españoles necesitarán una baliza V-16 y un chaleco reflectante a partir de enero, mientras que los vehículos extranjeros y los pequeños dispositivos de transporte personal quedan exentos.












