El Ayuntamiento de Torrevieja ha ordenado la retirada de unas 30 palmeras del paseo marítimo central de la ciudad tras un accidente mortal a mediados de noviembre, cuando una palmera se desplomó sobre un coche y mató a un conductor de 22 años. La decisión se produce tras una inspección extraordinaria que reveló deterioro estructural en varios árboles.

Ya se han retirado y reemplazado nueve palmeras a lo largo del paseo de Vista Alegre, y se han identificado al menos 20 más para su reemplazo en el paseo marítimo de Juan Aparicio. Si bien solo dos de las palmeras retiradas se encontraron infestadas por el picudo rojo, muchas otras presentan un debilitamiento debido a la edad que podría representar un riesgo de colapso.

La contratista Actúa está inspeccionando actualmente más de 5,500 palmeras municipales. Si bien muchas son resilientes Washingtonia robusta, otros pertenecen a especies más vulnerables, incluidas palmeras datileras más antiguas y un puñado de Fénix canariensisLas inspecciones se centran en la copa y el tronco, lo que determina la estabilidad estructural. Los árboles identificados como riesgos potenciales se están reemplazando como medida de precaución, especialmente en zonas peatonales concurridas.

La zona de Vista Alegre fue priorizada debido a que ha sufrido varios derrumbes de palmeras en la última década, incluyendo incidentes con heridos. Algunas palmeras retiradas este mes tenían más de 70 años y anteriormente estaban protegidas por las normas regionales de patrimonio arbóreo.

El trágico accidente ocurrió pocos días antes de las labores de poda programadas. Si bien se habían realizado labores de mantenimiento rutinarias en los meses previos, las autoridades municipales han ordenado al contratista que incremente las medidas de seguridad. El ayuntamiento también ha encargado un informe independiente sobre el estado de las palmeras.

En el paseo Juan Aparicio, la ciudad también planea retirar muchos alcorques de piedra donde las palmeras han muerto en los últimos años. Las autoridades afirman que el espacio es necesario para mejorar el flujo peatonal en una zona a menudo congestionada por terrazas y vendedores.

El Ayuntamiento ha destacado además el mal uso de las palmeras municipales por parte de varios restaurantes del paseo marítimo, que han incorporado los árboles a sus terrazas, añadido equipos de iluminación a los troncos y utilizado alcorques para instalaciones comerciales, prácticas no autorizadas en sus permisos de espacio público.