Una famosa pareja que huía de la justicia finalmente ha sido atrapada después de que una serie de 49 fraudes y 4 robos de identidad dejaran a víctimas en toda España tambaleándose.

La pareja, descrita por las autoridades como personas que vivían “como fantasmas”, utilizó datos personales robados para hacerse pasar por sus víctimas, de manera tan convincente que algunas terminaron recibiendo citaciones policiales y judiciales que nunca esperaron.

El hombre de 36 años y la mujer de 44 llevaban escondidos en Torrevieja desde 2022, saliendo rara vez de casa, dependiendo únicamente del dinero en efectivo y manteniendo las persianas bajadas en todo momento para evitar ser detectados. Su doble vida secreta se vino abajo gracias a la Operación Avilator 25 de la Guardia Civil.

Cómo funcionó la estafa

El dúo se dirigía a personas que buscaban alquilar apartamentos en línea. Anunciaban propiedades falsas a precios inferiores a los del mercado y solicitaban documentos personales bajo la apariencia de contratos de alquiler. Con esta información, enviaban contratos y fotos falsos —robados de víctimas anteriores— para ganarse la confianza.

Una vez que las víctimas quedaron enganchadas, la pareja las guió para que realizaran pagos usando códigos de cajeros automáticos sin tarjeta, retirando el efectivo al instante. Con el paso de los años, este esquema se convirtió en su principal fuente de ingresos. Incluso abrieron varias líneas telefónicas prepago a nombre de las víctimas, ¡a veces seis líneas en tan solo unos días!

Un rastro de caos a través de España

Las autoridades han identificado a 53 víctimas desde A Coruña hasta Tenerife, incluyendo Alicante, Madrid, Málaga, Valencia y decenas de otras provincias. Además de las pérdidas económicas, las víctimas sufrieron la terrible realidad de ser víctimas de robo de identidad.

El arresto

En noviembre, la policía localizó a la pareja en su escondite de Torrevieja. Un registro halló 25 líneas telefónicas, 5 teléfonos móviles, 2 tabletas, ropa utilizada en los delitos, 20 gramos de marihuana y restos de cocaína. Los sospechosos, junto con las pruebas incautadas, fueron puestos a disposición del Juzgado de Torrevieja, que ordenó el ingreso en prisión de ambos.

Esta audaz ola de crímenes demuestra que, incluso en la era digital, nada está seguro, ni siquiera la identidad.