El cirujano detenido en Alicante por la presunta agresión sexual a una paciente sedada en un quirófano de Cartagena ha negado los cargos, insistiendo en que las pruebas en vídeo reflejan una “perspectiva engañosa”.
El sospechoso, que permanece en prisión preventiva sin derecho a fianza, sostiene que la presunta agresión "es imposible" porque el paciente llevaba varias capas de ropa quirúrgica y una prenda de compresión después de un procedimiento de extracción de grasa, lo que dice habría evitado cualquier contacto físico de naturaleza sexual.
Según fuentes cercanas a la investigación, el cirujano cuestiona la interpretación de un video grabado por dos enfermeras durante el procedimiento. Argumenta que las imágenes no muestran lo que afirman los investigadores y atribuye las acciones percibidas a una ilusión óptica causada por el ángulo de la cámara, grabada "desde atrás", según sus palabras.
El cirujano insiste en que en ningún momento cometió ninguna agresión sexual y que todas sus acciones durante la operación siguieron los procedimientos médicos estándar.
Los investigadores continúan revisando las grabaciones de video y están recopilando las declaraciones de las dos enfermeras que presenciaron el procedimiento y dieron la alarma en el hospital. El paciente, que en ese momento se encontraba bajo anestesia, no pudo brindar testimonio directo sobre el incidente.
Los informes forenses solicitados tras la denuncia aún están pendientes de evaluación. El hospital, que alquiló sus instalaciones al cirujano para el procedimiento, ha confirmado su plena cooperación con la investigación y, según se informa, está considerando sumarse al proceso como parte perjudicada.
El caso continúa bajo investigación mientras las autoridades trabajan para esclarecer los hechos ocurridos en el quirófano el pasado mes de diciembre.
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