El Ayuntamiento de Torrevieja ha dado un paso importante en la reurbanización de la zona residencial cercana a la laguna salada de Torrevieja, ampliamente conocida por los pequeños chalets que en su día regaló la popular serie de televisión española de los años 1980. Un, dos, tres.
Tras seis años de planificación y reiteradas promesas, el proyecto de 9.66 millones de euros ha sido finalmente aprobado, aunque aún quedan pendientes importantes aprobaciones administrativas y medioambientales.
Se necesita la autorización del Ministerio para la Transición Ecológica para la reubicación del controvertido balneario de lodo, ahora de dominio público, y de la Generalitat, dada la proximidad del lugar al Parque Natural de las Lagunas. Con estos trámites pendientes, es posible que los residentes de Las Torretas no vean resultados tangibles durante la presente legislatura.
El proyecto de reurbanización, oficialmente conocido como «Convenio C-2 Punta de la Víbora» (popularmente Torreta III), se centra en tres áreas principales. La primera fase se centra en la creación de un espacio verde y recreativo de 127,000 m² a lo largo de la laguna, que incluye un parque de 35,000 m² y la integración del emblemático balneario de lodo «Caracola» de Toyo Ito como mirador público.
Esta estructura, abandonada y controvertida desde su construcción a principios de la década de 2000, sería reubicada fuera del dominio público costero, a la espera de la aprobación del Ministerio para la Transición Ecológica.
La segunda fase implica la reurbanización parcial de la zona residencial, que incluye la repavimentación de aproximadamente la mitad de las calles de más de 40,000 m², la renovación de servicios urbanos como agua, saneamiento, electricidad, alumbrado público y pavimentación. El plan no incluye la reurbanización completa de las calles interiores y los servicios públicos, ya que estos siguen siendo propiedad del promotor original y la mayoría de las viviendas carecen de una comunidad de propietarios que autorice las mejoras.
El proyecto también contempla la posible construcción de cinco nuevas calles, dos de las cuales lindan con el Parque Natural, aunque aún no está clara su inclusión en el plan aprobado.
El alcalde Eduardo Dolón enfatizó que presentar el proyecto completo ahora, en lugar de esperar las respuestas ministeriales durante la etapa de planificación, aumenta la probabilidad de obtener aprobaciones sectoriales oportunas. El objetivo es obtener informes rápidamente y comenzar la construcción en el primer semestre de 2026.
El proyecto refleja una promesa electoral de larga data e incluye esfuerzos para rehabilitar la estructura de Mud Spa para un uso público compatible, preservando un hito arquitectónico inusual y revitalizando al mismo tiempo un área urbana degradada.












