Poco después de la trágica muerte de un joven aplastado por la caída de una palmera en la vecina Torrevieja, están surgiendo serias preguntas sobre cómo el Ayuntamiento de Orihuela está gestionando la seguridad de su arbolado urbano y por qué ha permitido que su contrato de poda y mantenimiento caduque sin renovación.
El Ayuntamiento ha admitido ahora que el servicio municipal de poda de palmeras ha caducado, tras las presiones del Partido Socialista (PSOE), que en el Pleno de este martes exigió un plan urgente de inspección y mantenimiento para evitar más riesgos.
Durante la sesión, el concejal Víctor Valverde confirmó que el contrato había expirado y que debía redactarse uno nuevo. Esta admisión se produjo después de que la portavoz del PSOE, Carolina Gracia, advirtiera que la falta de un contrato válido expone a los residentes a peligros potencialmente mortales.
“No podemos esperar a que alguien muera”
Gracia hizo referencia directa a la reciente tragedia en Torrevieja, donde la caída de una palmera se cobró la vida de un joven. Tras la tragedia, el Ayuntamiento de Torrevieja realizó una inspección de emergencia de sus árboles y retiró 30 ejemplares peligrosos, una medida que, según el PSOE, subraya la importancia de la prevención sobre la reacción.
“En Orihuela no podemos esperar a que ocurra una tragedia similar para tomar medidas”, advirtió Gracia.
También mencionó un incidente reciente en la Plaza de Santa Lucía, donde Protección Civil se vio obligada a intervenir después de que una palmera representara un grave riesgo durante el viento, a pesar de que este no alcanzaba los niveles de alerta oficiales. Para el PSOE, este episodio puso de manifiesto claras deficiencias en la poda, el mantenimiento y el cuidado general de los árboles.
Contrato vencido, peligro creciente
La oposición insiste en que el problema no es la ambición política, sino la seguridad pública. Argumentan que permitir que el contrato expire refleja una falta de planificación y pone en riesgo a los peatones en calles y plazas que utilizan a diario tanto residentes como visitantes.
Gracia pidió una licitación inmediata para garantizar un seguimiento sistemático, profesional y continuo de las palmeras en todo el municipio, subrayando que el patrimonio natural de Orihuela debe protegerse, pero nunca a costa de la vida humana.
Grave preocupación por la seguridad pública
El Palmeral histórico alberga casi nueve mil palmeras, pero esta cifra representa solo una parte del panorama. Más allá del bosque protegido, innumerables palmeras adicionales bordean calles, plazas, zonas residenciales y urbanizaciones costeras de todo el municipio, lo que aumenta significativamente el número de ejemplares que requieren inspección, poda y mantenimiento regulares.
En este contexto, dejar expirar el contrato municipal de poda y mantenimiento no es un descuido administrativo menor, sino un grave problema de seguridad pública, dado el gran volumen de árboles bajo la responsabilidad del consejo.
Con el recuerdo de la tragedia de Torrevieja aún fresco, la pregunta que ahora resuena en Orihuela es dura e inevitable: ¿cómo se pudo permitir que caducara un contrato de seguridad tan vital y quién asumirá la responsabilidad antes de que ocurra el próximo accidente?












