La migración irregular a España cayó drásticamente en 2025, con una caída de las llegadas de más del 40%, según muestran datos oficiales, en gran medida debido a una fuerte disminución de los cruces a lo largo de la peligrosa ruta del Atlántico hacia las Islas Canarias.
España sigue siendo uno de los principales puntos de entrada a Europa para los inmigrantes que buscan mejores oportunidades, y el país ha enfrentado una presión sostenida de los socios de la UE para frenar las llegadas irregulares.
Según el Ministerio del Interior, 36,775 inmigrantes entraron irregularmente en España el año pasado, la mayoría por mar, lo que supone un descenso del 42.6% respecto a los 64,019 de 2024. El número de llegadas a Canarias se redujo drásticamente, un 62%, hasta las 17,788, mientras que las travesías por el Mediterráneo aumentaron, especialmente a Baleares, donde las llegadas procedentes de Argelia aumentaron un 24.5%, hasta las 7,321.
A pesar del descenso generalizado de llegadas, el coste humano sigue siendo elevado. La ONG española Caminando Fronteras informó que más de 3,000 migrantes, incluidos 437 niños, murieron intentando llegar a España en 2025. La organización basa sus cifras en testimonios de familias y datos oficiales de rescate.
El descenso de las llegadas a Canarias se produce en un contexto de mayor cercanía entre España y Marruecos, principal punto de salida de las islas. Los lazos mejoraron tras la aprobación por parte de Madrid del plan de autonomía de Rabat para el Sáhara Occidental en 2022. Desde entonces, España y Marruecos han reforzado las patrullas marítimas, el intercambio de inteligencia y las operaciones contra el contrabando, mientras que Marruecos ha reforzado la vigilancia costera.
El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, ha enfatizado que reducir la migración irregular requiere abordarla antes de que los migrantes partan. Atribuyó la estrecha cooperación con Mauritania y otros países africanos como un factor clave en la disminución de las travesías del Atlántico. "Solo podemos reducir la migración irregular estableciendo alianzas integrales basadas en la confianza y el beneficio mutuo", declaró en una reunión de la UE sobre migración celebrada en noviembre en Malta.
Frontex, la agencia fronteriza de la UE, también señaló el endurecimiento de las medidas preventivas en los países de origen, especialmente en Mauritania, como un factor clave en este descenso. En 2024, Mauritania acordó reducir las peligrosas travesías marítimas a cambio de 210 millones de euros de apoyo de la UE.
Sin embargo, grupos de derechos humanos advierten que dichos acuerdos conllevan graves riesgos. En agosto, Human Rights Watch acusó a las autoridades mauritanas de abusos generalizados contra migrantes, incluyendo violaciones, torturas y extorsiones, señalando que estas violaciones se intensificaron tras el acuerdo con la UE. Mauritania ha negado las acusaciones.












