Lo que comenzó como un fallo de calefacción ha explotado en un escándalo en toda regla que expone años de negligencia, mala gestión y caos administrativo en el Ayuntamiento de Orihuela.
Los niños de la escuela primaria Playas de Orihuela han tenido que soportar aulas heladas durante más de cuatro meses después de que el ayuntamiento no lograra, durante casi ocho años, regularizar el suministro de gas de la escuela.
El origen de la crisis se remonta a 2017, cuando la escuela abrió sus puertas en su ubicación actual tras 16 años de funcionamiento en aulas temporales. Desde el primer día, el edificio estuvo conectado a una línea de gas de construcción, una instalación irregular e ilegal que, sorprendentemente, pasó desapercibida para el ayuntamiento año tras año. Sin inspecciones, sin seguimiento, sin medidas correctivas.
La compañía de gas descubrió la anomalía hace poco. El resultado fue una bomba: Billete de 200,000 € por ocho años de consumo de gas no pagado, presentado directamente al Ayuntamiento.
De la noche a la mañana, el consejo se encontró enfrentando una deuda masiva, un corte de suministro y una escuela sin calefacción, todo debido a un problema enteramente creado por él mismo.
Las consecuencias han sido graves. Las aulas han estado sin calefacción durante más de 120 días consecutivos, mientras que la caldera de la escuela está rota desde entonces Marzo 2024 — otro asunto sin resolver durante meses. A pesar de las claras señales de advertencia, el consejo había... No hay contrato de mantenimiento vigente, no hay un plan de contingencia y ningún sistema alternativo listo antes de que llegue el invierno.
A medida que bajaban las temperaturas, el ayuntamiento se apresuró a aprobar un contrato temporal de suministro de diésel para 16 colegios públicos. Sin embargo, Playas de Orihuela, el primer centro en dar la alarma, fue... excluidos de las medidas de emergenciaLa razón era tan absurda como reveladora: su sistema de calefacción funcionaba con gas, no con diésel, y por tanto quedaba fuera de la solución improvisada a toda prisa.
En efecto, la escuela fue abandonada porque sus problemas de infraestructura eran demasiado complejos —y demasiado embarazosos— para que el consejo pudiera resolverlos rápidamente.
Las familias, los docentes y el personal no tuvieron más remedio que tomar cartas en el asunto. Comenzaron las protestas diarias, destacando 127 días sin calefacciónLos padres juntaron su propio dinero para comprar calentadores, una medida extraordinaria en un sistema de educación pública que deja al descubierto la profundidad del fracaso del consejo.
Mientras tanto, la parálisis burocrática continuaba. La Asociación de Padres de Alumnos lleva desde principios de enero esperando la autorización para financiar ellos mismos los equipos de aire acondicionado temporales, sin obtener respuesta alguna del Concejal de Educación. Para muchas familias, el silencio ha sido tan exasperante como el frío.
Las investigaciones ya están en marcha. El Departamento de Educación ha abierto un expediente oficial, mientras que el Síndic de Greuges (Defensor del Pueblo) ha iniciado una investigación, exigiendo explicaciones a las administraciones implicadas. Los partidos de la oposición han ido más allá, denunciando la situación como... negligencia grave, incompetencia crónica y un flagrante abandono del deber.
No se trata de circunstancias imprevistas ni de mala suerte. La conexión ilegal de gas data de 2017. La caldera lleva averiada desde marzo de 2024. El invierno no llegó de improviso. Sin embargo, en ningún momento el ayuntamiento actuó con decisión, ni planificó con antelación, ni asumió su responsabilidad.
Un servicio público básico –la calefacción en una escuela primaria a la que asisten niños de hasta tres años– se ha derrumbado debido a años de inacción por parte de una sucesión de concejales y funcionarios municipales.
El resultado es un escándalo que plantea serias dudas sobre la supervisión, la rendición de cuentas y la gobernanza del Ayuntamiento de Orihuela. Mientras los funcionarios negocian las deudas y desvían la culpa, son los escolares quienes siguen pagando las consecuencias, dejándolos temblando de frío en aulas que nunca debieron haber estado tan descuidadas.
DEL EDITOR
La incompetencia del consejo deja a los niños congelados
Es un escándalo que los niños del Colegio de Educación Primaria Playas de Orihuela hayan sufrido Más de cuatro meses de aulas congeladas Mientras el Ayuntamiento se cruza de brazos. Una deuda de gas de 200,000 €, una caldera averiada desde marzo de 2024, sin contrato de mantenimiento ni plan de contingencia: no son descuidos menores. Son señales claras de un fallo sistémico.
Incluso cuando las temperaturas cayeron en picado, el consejo suministró rápidamente calefacción a otras escuelas. Aún así, Playas de Orihuela quedó afuera.La misma escuela que dio la alarma. Las familias se vieron obligadas a comprar sus propios calentadores y a organizar protestas diarias solo para proteger la salud de sus hijos.
Esto es más que una simple chapuza burocrática. Es... negligencia graveEl Concejal de Educación, Vicente Pina, ha presidido una crisis evitable que pone en riesgo a los niños. Por el bien de la comunidad escolar, Debe ser removido de su cargo inmediatamenteCualquier cosa menos que esto es una traición a todos los niños de Orihuela.












