La Segura Baja Vega ha superado una vez más los 400,000 residentes registrados, según las últimas cifras de población publicadas en junio por la instituto nacional de estadistica (INE).

El hito confirma la posición del Bajo Segura como la tercera comarca más poblada del Comunidad Valenciana, sólo por detrás del área metropolitana de València y l'Alacantí, y refuerza su creciente brecha demográfica con el Baix Vinalopó.

A nivel provincial, la Vega Baja ocupa ahora el segundo puesto, claramente por delante del Baix Vinalopó, a pesar de que este último incluye Elche, la segunda ciudad más grande de la provincia. En comparación con comarcas vecinas como la Marina Baixa y la Marina Alta, la fortaleza demográfica de la Vega Baja subraya su atractivo sostenido, especialmente como destino residencial costero y costero para residentes tanto españoles como extranjeros.

Los datos del INE muestran que la Vega Baja sumó 9,034 residentes durante el último año registrado, un incremento del 2.31%, lo que la convierte en una de las comarcas de mayor crecimiento de la región. Gran parte de este crecimiento se concentra en la costa, donde la demanda de vivienda sigue estando impulsada por jubilados, propietarios de segundas residencias y residentes internacionales.

Sin embargo, este aparente impulso conlleva una importante salvedad: las cifras oficiales del INE suelen diferir significativamente de los padrones municipales debido a las depuraciones periódicas del censo nacional. Está previsto un nuevo ajuste para el 1 de enero de 2026, que podría volver a modificar los totales generales.

La brecha entre las cifras oficiales y locales no es nueva. La Vega Baja superó los 400,000 residentes empadronados en 2013, antes de perder más de 50,000 entre 2013 y 2016 durante la crisis económica y la depuración censal nacional introducida por el Real Decreto 1024/2012.

Ese proceso identificó a más de dos millones de los llamados "residentes fantasma" en toda España, afectando de forma desproporcionada a las zonas costeras con gran afluencia turística. En la Vega Baja, el impacto fue especialmente grave en localidades como Torrevieja, que eliminó alrededor de 15,000 registros en un solo ajuste, junto con Orihuela, San Fulgencio y Rojales.

Hoy en día, Torrevieja sigue siendo el municipio más grande de la comarca, con 98,533 habitantes censados ​​y el mayor crecimiento anual absoluto, aunque el ayuntamiento estima la población real en unos 110,000 habitantes. Orihuela también ha crecido, impulsada en gran medida por el desarrollo urbanístico de Orihuela Costa, que actualmente cuenta con 30,171 habitantes.

Otros municipios costeros y cercanos a la costa, como Guardamar del Segura, Rojales y Pilar de la Horadada, registraron algunas de las entradas más fuertes, lo que subraya la costa como el principal motor del crecimiento demográfico.

Sin embargo, bajo las cifras principales se esconde un desequilibrio estructural persistente. Los censos oficiales de población siguen subestimando el número real de residentes, especialmente en la costa. Entre los factores que contribuyen a ello se incluyen los propietarios de segundas residencias que nunca se dan de baja en otros lugares, los residentes extranjeros que abandonan España sin completar los trámites, los trabajadores temporeros que siguen empadronados a pesar de mudarse y un gran número de residentes de larga duración que nunca se empadronan.

Este subregistro tiene consecuencias tangibles: la financiación regional y nacional, la prestación de servicios de salud y la planificación de la educación se calculan sobre cifras que distan mucho de la demanda real, mientras que los municipios costeros deben prestar servicios a poblaciones significativamente mayores que lo que sugieren las estadísticas.