Más de 50 toneladas de alimentos no aptos para el consumo humano han sido intervenidas en una importante operación en Alicante, tras las inspecciones realizadas en dos naves del polígono industrial de Garrachico.

La operación, dirigida por la Guardia Civil a través de su unidad de protección ambiental SEPRONA, detectó graves infracciones relacionadas con el almacenamiento, manipulación y distribución de productos alimenticios.

En el primer almacén, los agentes descubrieron una cantidad considerable de alimentos importados de fuera de la Unión Europea, destinados a su distribución y exportación. La empresa que operaba en el local no contaba con la licencia comercial ni el registro sanitario obligatorios. Varios productos carecían del etiquetado adecuado, mientras que otros no cumplían los requisitos legales de información comercial. Todos los alimentos fueron incautados preventivamente y puestos bajo control de las autoridades de Salud Pública de Alicante.

Un segundo almacén en la misma finca reveló más irregularidades. Los agentes encontraron carne y productos frescos almacenados y manipulados sin cumplir las normas básicas de higiene y salud. Se incautaron más de cuatro toneladas de carne después de que los propietarios no presentaran la documentación de trazabilidad adecuada.

Además, alrededor de 1,500 kilos de frutas y verduras fueron declarados no aptos para el consumo debido a su mala conservación y condiciones insalubres. Las autoridades ordenaron su destrucción inmediata.

El operativo también descubrió 63 cajas con más de 1,900 pares de zapatillas deportivas de diversas marcas, sospechosas de ser falsificadas. El propietario de la mercancía está siendo investigado por un presunto delito contra la propiedad industrial y ha sido denunciado por infringir la legislación española contra el contrabando.

En total, cuatro personas han sido denunciadas por infracciones a la legislación sobre seguridad alimentaria y salud pública. Una persona también está siendo investigada por presuntos delitos contra la propiedad industrial, mientras que otra enfrenta un proceso por desobediencia grave.

El caso ha sido remitido a la autoridad judicial competente y los productos incautados quedan a disposición de los organismos sanitarios pertinentes.

En la operación han participado agentes del SEPRONA de Alicante, apoyados por unidades de Jijona, de la Patrulla Fiscal y de Fronteras de Santa Pola y del Servicio de Inspección de Calidad Alimentaria del Centro de Salud Pública de Alicante.