Guardamar del Segura ha puesto en marcha un sistema de monitorización de última generación a lo largo de su litoral con el fin de combatir la continua erosión de las playas y la pérdida de arena.

El Ayuntamiento ha invertido 82,728 € en financiación europea, canalizada a través del Plan de Sostenibilidad Turística del Destino (PSTD), para instalar una red de boyas oceanográficas, un correntil y cámaras de videovigilancia costera. El sistema está diseñado para recopilar datos en tiempo real sobre el oleaje, las corrientes y el movimiento de sedimentos directamente en la zona de rompiente, donde se produce la mayor parte del desplazamiento de arena.

El proyecto fue implementado por la firma especializada Oceannet, con la orientación técnica del Instituto de Ecología Costera.

A diferencia de los métodos tradicionales, que dependen en gran medida de datos marinos o modelos informáticos, la nueva configuración captura mediciones in situ en la propia costa. Esto implica un seguimiento más preciso de cómo se desplaza la arena a lo largo de la costa, cómo las tormentas modifican los perfiles de las playas y qué patrones climáticos causan los mayores daños.

Los funcionarios municipales afirman que el flujo continuo de datos de alta resolución será la base de la toma de decisiones en el futuro. Mediante la creación de una base de datos a largo plazo, el ayuntamiento busca desarrollar modelos predictivos que le permitan anticipar los focos de erosión y responder de forma más eficiente con medidas de regeneración o protección.

Las playas de Guardamar son uno de sus principales activos ambientales y económicos, fundamentales tanto para la biodiversidad como para el turismo. Sin embargo, al igual que gran parte del litoral valenciano, se enfrentan a una presión cada vez mayor debido a los temporales, la subida del nivel del mar y la alteración de la dinámica marítima.

El consejo dice que la nueva tecnología apoyará la gestión costera integrada, mejorará la coordinación con las autoridades costeras regionales y nacionales y garantizará que los fondos públicos se utilicen de manera más efectiva.

En resumen, Guardamar está recurriendo a la ciencia y al monitoreo en tiempo real para estar un paso por delante del mar y proteger uno de sus recursos naturales más valiosos.