La ciudad de Orihuela ha recuperado uno de sus espacios históricos más preciados con la reapertura del restaurado Capilla de la Comunión en la Iglesia de las Santas Justa y Rufina, que permanece cerrada desde hace unos veinte años debido al deterioro estructural.

La capilla recién restaurada fue inaugurada oficialmente en un acto al que asistieron el alcalde Pepe Vegara, la consejera de Cultura Marta Alonso, el obispo de la Diócesis de Orihuela-Alicante José Ignacio Munilla, el arquitecto del proyecto Juan de Dios de la Hoz, y el concejal de Urbanismo y Patrimonio de la ciudad, Matías Ruiz, junto a autoridades municipales, representantes del gobierno regional y vecinos de la localidad.

El proyecto de restauración fue impulsado por la Diócesis y apoyado por instituciones públicas. La Generalitat Valenciana contribuyó. €200,000, emparejado con otro 200,000 € del Ayuntamiento de Orihuela, y el resto del financiamiento será proporcionado por la Diócesis.

En su discurso durante la inauguración, el alcalde Vegara describió la reapertura como el fin de una larga espera para la ciudad. "Han pasado veinte años desde el cierre de esta capilla. Durante dos décadas se escuchó que la restauración comenzaría pronto y que reabriría", dijo. "Hoy esa espera finalmente termina".

El alcalde destacó el proyecto como un paso más en el esfuerzo más amplio por revitalizar el centro histórico de Orihuela y preservar su rico patrimonio arquitectónico.

Restauración cuidadosa

El arquitecto Juan de Dios de la Hoz explicó que la obra siguió el principio de mínima intervención para preservar la autenticidad histórica de la capilla. Uno de los aspectos más complejos de la restauración consistió en reparar... cúpula de ladrillo, que había desarrollado graves grietas estructurales. El proyecto eliminó las ampliaciones posteriores, estabilizó la estructura y restauró la cúpula a su forma original.

La capilla en sí data del 18. siglo y fue diseñado por el arquitecto Antonio de Villanueva. El interior presenta una notable retablo barroco del escultor José Ganga y Ripoll, centrada en una talla gótica del Virgen del Rosario.

Años de infiltración de agua de lluvia y grietas estructurales obligaron al cierre de la capilla, lo que hizo necesaria una restauración completa. Las obras realizadas incluyeron la reparación de la cubierta, la consolidación estructural y la restauración de elementos decorativos interiores.

El obispo Munilla agradeció la colaboración entre las instituciones que hicieron posible el proyecto y confirmó que la capilla volverá a cumplir su propósito original. Ahora se celebrará allí la misa diaria.

Próxima restauración del campanario

Durante el evento, los funcionarios también anunciaron la próxima restauración del campanario de la iglesia, uno de los elementos más reconocibles del skyline de Orihuela. El proyecto se centrará principalmente en el exterior, incluyendo las gárgolas, la balaustrada superior y la mampostería decorativa, para evitar el deterioro y la posible caída de fragmentos.

Se espera que las obras de la torre comiencen en las próximas semanas, con una un calendario de ocho meses y un presupuesto de 550,000 euros, contribuyendo a salvaguardar otro hito del patrimonio arquitectónico histórico de Orihuela.