Las asociaciones de vecinos han pedido al Ayuntamiento de Orihuela que detenga la tala de vegetación en las medianas de la avenida principal de Cabo Roig, donde se está llevando a cabo un proyecto de mejora valorado en 200,000 euros.
Los vecinos de Cabo Roig, en Orihuela Costa, han manifestado su enfado e incredulidad ante las obras de mejora que se están llevando a cabo en la avenida principal de la urbanización, después de que se eliminaran grandes extensiones de vegetación consolidada de las medianas centrales y las zonas ajardinadas.
La Asociación de Vecinos de Cabo Roig y la Asociación de Surf de La Zenia han criticado duramente las obras, alegando que un proyecto presentado como mantenimiento vial y mejora urbana ha conllevado, en la práctica, la eliminación de la mayor parte de la vegetación de las medianas de la avenida.
Según los residentes, ya se han talado entre 2,500 y 3,000 metros cuadrados de vegetación, con la aparente intención de pavimentar la zona, dejando únicamente las palmeras en su lugar.
“Mientras que ciudades de toda Europa invierten millones en crear más sombra, árboles e infraestructura verde para combatir las olas de calor, en Orihuela Costa ocurre justo lo contrario”, afirmaron las asociaciones. Advirtieron que las obras están sustituyendo la vegetación existente por hormigón, dañando el carácter de Cabo Roig y eliminando el hábitat de la fauna local, incluidas especies de aves protegidas.
Donde antes crecían cipreses, pinos, adelfas maduras, palmeras enanas, jacarandas, agaves y arbustos mediterráneos, los residentes afirman que ahora las medianas están prácticamente desnudas. Alegan que el plan es cubrir estas áreas con hormigón y pintarlas de verde.
Se han retirado árboles de décadas de antigüedad.
Varios vecinos se han puesto en contacto con la concejala de Medio Ambiente, Noelia Grao, para expresar su preocupación por la pérdida de vegetación que, según dicen, ha formado parte del paisaje y la identidad de la zona durante décadas.
Argumentan que muchos de los árboles y plantas retirados tenían más de 30 años, estaban sanos y libres de plagas. Además de su valor estético, los residentes afirman que proporcionaban sombra, temperaturas más frescas y beneficios ambientales en una zona cada vez más afectada por el calor extremo del verano.
Calificaron de "incomprensible" la decisión de sustituir la vegetación existente por cemento y superficies duras, y afirmaron que representaba un grave retroceso para el medio ambiente, la imagen de Cabo Roig y la calidad de vida tanto de los residentes como de los visitantes.
“Lo van a cubrir con cemento para ahorrar en mantenimiento”, advirtieron los vecinos.
Las asociaciones han solicitado al ayuntamiento que aclare qué criterios medioambientales se utilizaron para aprobar el proyecto y si se realizó algún informe técnico o evaluación de impacto ambiental antes de que comenzara la tala de árboles y plantas de larga tradición.
También piden que se reconsideren las obras, que se restauren las zonas afectadas y que se prioricen las soluciones que preserven los espacios verdes existentes.
Preocupaciones climáticas
Los residentes argumentan que la eliminación de sombra y vegetación contradice las prioridades actuales de la planificación urbana europea, especialmente porque los municipios mediterráneos se enfrentan a veranos más calurosos, temperaturas récord y olas de calor urbanas cada vez más severas.
Según afirman, las políticas respaldadas por la UE promueven cada vez más la reintroducción de especies silvestres en las zonas urbanas, una mayor cobertura arbórea y más sombra a lo largo de las carreteras y en las ciudades, lo que ayuda a reducir las temperaturas, absorber la contaminación de los vehículos, mejorar la biodiversidad y elevar la calidad de vida.
En cambio, advierten que las obras en Cabo Roig podrían aumentar las temperaturas y fomentar el estacionamiento ilegal en las medianas recién pavimentadas. También señalan los problemas de tráfico sin resolver en la zona, incluyendo largas colas entre Cabo Roig y la N-332 debido a la falta de estacionamiento y el acceso inadecuado.
El ayuntamiento afirma que las obras mejorarán la seguridad y la accesibilidad.
El Ayuntamiento de Orihuela sacó a concurso en octubre las obras de mejora de la avenida Cabo Roig por un importe de 209,344 €. El objetivo declarado del proyecto es mejorar la accesibilidad, la seguridad vial y el estado de la infraestructura urbana afectada por el paso del tiempo y el entorno costero.
El concejal de Infraestructuras, Víctor Valverde, afirmó en su momento que el proyecto respondía a una de las demandas más frecuentes de los residentes de Cabo Roig.
“Con este proyecto, estamos respondiendo a una de las peticiones más frecuentes de los residentes de Cabo Roig”, dijo, describiéndolo como una intervención integral que mejoraría no solo la apariencia de la avenida, sino también la seguridad y la funcionalidad de una de las principales vías de Orihuela Costa.
Sin embargo, los residentes afirman que no sabían que las obras implicarían la eliminación de gran parte de la vegetación que ha caracterizado la zona durante mucho tiempo.
La documentación del proyecto contempla la demolición de tramos de aceras y medianas para crear rampas de acceso y mejorar la mediana central. También incluye la eliminación de arbustos y árboles invasores, el hormigonado y pintado de bordillos y medianas, modificaciones en la señalización vertical, el repintado de las marcas viales, la instalación de pasos de peatones con marcadores solares, pavimentos táctiles y superficies antideslizantes.
El ayuntamiento también ha señalado problemas con la vegetación invasora que levanta la superficie de la carretera y reduce la visibilidad en las curvas.
Las obras adicionales incluyen la reparación de aceras y asfalto, mejoras en el alumbrado público y la señalización, y la eliminación de barreras arquitectónicas para garantizar la accesibilidad universal. El ayuntamiento ha declarado que la zona actualmente presenta problemas de accesibilidad, señalización vial obsoleta y dañada, alumbrado público deficiente y superficies viales deterioradas.
Las obras, cuyo plazo de finalización previsto es de tres meses, comenzaron en marzo. La semana pasada, el Ayuntamiento informó de que el proyecto avanzaba satisfactoriamente.












