La Cámara de Comercio de Orihuela ha propuesto el embalse de La Pedrera como ubicación preferida para una planta fotovoltaica destinada a suministrar energía renovable a la desalinizadora de Torrevieja.

La propuesta surgió durante una conferencia sobre el Plan de Gestión de Recursos Naturales de Sierra Escalona y Dehesa de Campoamor, organizada por la Cátedra de Eficiencia Hídrica y Agricultura Sostenible de la Universidad de Alicante.

La reunión congregó a funcionarios regionales, especialistas y residentes de Torremendo, quienes volvieron a expresar su oposición a una posible planta de tratamiento de residuos cerca de sus hogares.

El debate también se centró en los planes para una instalación solar que abastecerá a la planta desalinizadora. El proyecto tiene como objetivo reducir la dependencia de la red eléctrica convencional, disminuir el impacto ambiental y bajar el precio del agua desalinizada que se suministra a los agricultores.

El presidente de la Cámara de Comercio, Mario Martínez, afirmó que el proyecto de La Pedrera se propuso tras consultar con expertos y considerar un proyecto anterior galardonado que proponía la instalación de paneles solares flotantes en embalses de riego.

Reconoció que la instalación podría afectar el paisaje, pero argumentó que debían considerarse los beneficios económicos. Martínez afirmó que la región debería identificar su ubicación preferida en lugar de arriesgarse a que se le imponga un emplazamiento externo.

Añadió que también deberían explorarse otras posibilidades, como las azoteas industriales y los estanques de riego, sobre todo donde tendrían un menor impacto en las zonas naturales protegidas.

Martínez también pidió la reactivación del Foro Regional de Vega Baja, argumentando que los principales problemas que afectan al distrito requieren soluciones coordinadas.

Afirmó que la gestión de residuos, las energías renovables, las infraestructuras hídricas, la sanidad y la educación trascienden los límites municipales y no pueden ser abordadas eficazmente por los ayuntamientos que actúan de forma independiente.

Según Martínez, el problema central de la Vega Baja es la falta de unidad, ya que los municipios siguen estrategias separadas en lugar de desarrollar una visión regional compartida.

La propuesta de ubicación de la cámara de comercio puede presentarse ahora durante la consulta sobre el propio proyecto fotovoltaico, ya que el plazo formal para presentar objeciones al plan general de recursos naturales ya ha finalizado.