El acusado alteró documentos municipales para que los fondos otorgados por el tribunal fueran ingresados en su cuenta bancaria personal. Evitó el juicio —y la solicitud de la fiscalía de ocho años y medio de prisión— tras admitir el delito y devolver casi todo el dinero.
Un representante judicial que trabajó para el Ayuntamiento de Torrevieja durante décadas ha aceptado una condena de dos años de prisión tras admitir que desvió casi 37,000 euros de fondos municipales a su cuenta bancaria personal.
El acuerdo con la Fiscalía evita el juicio y reduce sustancialmente la pena solicitada inicialmente por la fiscalía privada. El acusado admitió el delito y devolvió casi todo el dinero, según fuentes cercanas al caso.
Dado que la pena de prisión no excede los dos años, puede solicitar la suspensión de la condena, con sujeción a las condiciones establecidas por la ley española.
El Ayuntamiento y el abogado municipal que compareció en el proceso como parte perjudicada habían solicitado una pena de prisión total de ocho años y medio: seis años por fraude y dos años y medio por falsificación de documentos. También habían solicitado una multa, una inhabilitación profesional de cuatro años y sanciones por mala praxis profesional.
En virtud del acuerdo de culpabilidad, el acusado evita el riesgo de una pena de prisión más larga, un juicio completo y una prohibición que podría haberle impedido continuar con su actividad profesional.
Multa, indemnización y costas judiciales
Además de la pena de prisión de dos años, la sentencia impone una multa de cinco meses a razón de 8 euros diarios.
El acusado deberá abonar además 1,500 euros en concepto de indemnización civil, más los intereses correspondientes a las sumas desviadas. Asimismo, será responsable de los intereses devengados sobre todos los fondos malversados —cantidad que aún no se ha calculado— y de la totalidad de las costas procesales.
La investigación se inició después de que el jefe del departamento jurídico del Ayuntamiento de Torrevieja detectara irregularidades durante una revisión de pagos, principalmente relacionadas con costas judiciales, intereses y fondos sobrantes derivados de litigios municipales.
Los investigadores descubrieron que se habían alterado documentos judiciales y certificados de titularidad de cuentas bancarias. El dinero que debería haberse transferido al Ayuntamiento se ingresó en la cuenta personal del acusado.
El desvío de fondos se llevó a cabo sustituyendo el número de cuenta bancaria del municipio por los datos de la cuenta del propio acusado.
Abuso de una posición de confianza
El Ayuntamiento y su representante legal argumentaron que el acusado actuó de acuerdo con un “plan premeditado”, aprovechándose tanto de su posición de confianza como de su rol profesional.
Según las acusaciones, desvió más de 36,000 euros procedentes de costas judiciales y fondos sobrantes relacionados con procedimientos legales en los que estaba implicado el municipio.
Cuando un tribunal solicitó los datos bancarios del Ayuntamiento para transferir fondos, el departamento jurídico municipal envió al demandado un documento firmado que contenía el número de cuenta correcto, junto con un certificado bancario proporcionado por la Tesorería municipal.
Aunque el documento estaba firmado digitalmente, seguía siendo editable, por lo que el representante del tribunal podía añadir su propia firma antes de presentarlo.
Los investigadores afirmaron que alteró tanto el documento como el certificado bancario, sustituyendo los datos de la cuenta municipal por los de su cuenta bancaria personal.
Posteriormente, presentó los documentos manipulados ante el tribunal correspondiente. Después, supuestamente envió al abogado municipal un recibo de presentación alterado, diseñado para simular que los documentos correctos se habían presentado a través de LexNET, el sistema electrónico de comunicaciones judiciales de España.
El abogado municipal responsable de los casos no tenía ningún motivo aparente para sospechar de la alteración, ya que los recibos parecían confirmar que los documentos se habían presentado correctamente.
El acusado alteró secciones sustanciales de documentos preparados por el abogado municipal, sustituyó los datos bancarios y añadió su propia firma. Asimismo, modificó los certificados bancarios que identificaban al titular de la cuenta.
Siete transferencias vinculadas a cinco procedimientos
Los documentos falsificados llevaron a los juzgados a transferir fondos directamente a la cuenta personal del acusado.
Los investigadores detectaron documentación falsificada en al menos cinco procesos judiciales, incluidos casos ante el Tribunal Superior de Justicia, un tribunal administrativo y un tribunal mercantil. Se rastrearon siete transferencias hasta la cuenta del acusado.
Un informe final de la Unidad de Delitos Económicos de la Guardia Civil corroboró las acusaciones mediante pruebas documentales, análisis de cuentas bancarias, rastreo financiero, registros judiciales, declaraciones de testigos y material incautado durante los registros de la oficina y el domicilio del acusado.
La actividad tuvo lugar entre el 13 de septiembre de 2024, fecha en que se realizó la primera transferencia, y el 30 de abril de 2025, fecha del último pago detectado.
El importe total transferido a la cuenta personal identificada por el Ayuntamiento fue de 36,954.19 euros.
El pago más cuantioso, de 30,542 euros, fue devuelto de inmediato. Sin embargo, la fiscalía sostuvo que la devolución no se debió al descubrimiento de un error involuntario. Según el informe de la Guardia Civil, el acusado devolvió el dinero solo después de ser interrogado sobre su destino.
La representación continuó en casos más antiguos.
El Ayuntamiento de Torrevieja adjudicó su actual contrato de servicios jurídicos el 21 de noviembre de 2022. A partir de esa fecha, un nuevo abogado asumió la responsabilidad de representar al municipio ante diversos juzgados y tribunales, principalmente en litigios administrativos.
La participación de un representante judicial no es obligatoria en los casos que se tramitan ante juzgados administrativos unipersonales. Sin embargo, varios procedimientos iniciados antes de la adjudicación del nuevo contrato aún estaban en curso.
En la mayoría de esos casos, el ahora condenado acusado permaneció formalmente registrado como representante del Ayuntamiento ante el tribunal. Por lo tanto, el anterior equipo legal lo autorizó a seguir actuando en nombre del municipio en los procedimientos iniciados antes del 21 de noviembre de 2022, incluyendo la recepción de notificaciones y la realización de trámites procesales.












