La Guardia Civil ha desarticulado una presunta banda criminal familiar acusada de operar una red de plantaciones de cannabis a escala industrial en San Javier y de distribuir marihuana en todo el Mar Menor.
La Operación Grenguip culminó con cinco redadas simultáneas en viviendas y garajes de Santiago de la Ribera, donde los agentes descubrieron cinco sofisticadas plantaciones de interior que contenían 1,550 plantas de cannabis en las fases finales de cultivo.
En la operación participaron alrededor de 50 agentes, que incautaron grandes cantidades de dinero en efectivo, equipos de cultivo y procesamiento, municiones y una escopeta de caza que había sido denunciada como robada.
La investigación comenzó a principios de este año tras las sospechas de producción de marihuana a gran escala y conexiones ilegales a la red eléctrica. Según los informes, la vigilancia reveló que varias viviendas y propiedades bancarias cercanas habían sido ocupadas y convertidas en plantaciones de cannabis en interiores.
Las plantaciones contaban con amplios sistemas de iluminación, calefacción, riego y ventilación. Los investigadores indicaron que todas las propiedades involucradas estaban conectadas ilegalmente al suministro eléctrico, lo que provocó importantes pérdidas económicas e interrupciones en la red local.
La Guardia Civil afirmó que la organización cultivaba, secaba, almacenaba y preparaba cannabis para su distribución a traficantes y consumidores en toda la zona del Mar Menor.
Ocho presuntos miembros del grupo fueron finalmente arrestados bajo sospecha de pertenecer a una organización criminal, cultivar y producir drogas, robar electricidad y poseer armas ilegales.
El comunicado policial inicialmente mencionaba a cinco detenidos, pero posteriormente indicó que ocho personas habían sido arrestadas durante la operación ya concluida.












